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| Firo Vázquez, junto
a su madre Charo, su madrina Rufi y su tía
Pilar. |
Sabrosos
embajadores
Firo es uno de esos centenares
de ejemplos tan extendidos en
la profesión hostelera. Castilla
y León ha sido cantera de profesionales
que han contribuido
con su trabajo a lanzar la cocina
y la hostelería de otras regiones.
Jefes de sala, cocineros,
empresarios de hostelería que
han triunfado o simplemente
trabajan con acierto en restaurantes
repartidos por toda la
geografía nacional. Son, sin
duda, embajadores de los productos
y recetas de la región
allá donde van. Firo lanza su
petición de colaborar, de compartir,
de participar en jornadas
gastronómicas con restuarantes
y cocineros de Castilla
y León. Este fenómeno de paisanaje
no es nuevo pero se le
debería atender con más interés,
pues es la verdadera fusión
de las cocinas y, de paso, una
vía de promoción. |
Firo llegó a la cocina tarde, pero con raíces.
Es bejarano y la vida le llevó a fundar un restaurante
lejos de Salamanca, en el que ha triunfado y en el
que echa en falta más relación con productos
y compañeros de Castilla y León en jornadas
o intercambios gastronómicos.
«Lo cocineros siempre nos llevamos algo de nuestras
raíces a los lugares donde trabajamos»,
dice este profesional que estudió medicina pero
terminó dedicándose a cocinar acumulando
un buen conocimiento técnico.
Para Fernando Martínez Vázquez, que
así se llama Firo, el restaurante que abrió en
el 2000 es la plasmación de un sueño
que comenzó cuando tenía seis años
y su madre, Charo, le ponía un traje de cocinero
hecho a medida. Por eso, una de las dedicatorias del
libro de recetas que publicó a finales del 2007
va dirigida a sus 'tres guisanderas de Béjar',
su madre, su tía Pilar y su madrina Rufi.
Aunque el libro 'Firo Vázquez y la cocina de
El Olivar de Moratalla' ofrece, sobre todo, recetas
murcianas y emplea productos de esa región,
el cocinero no olvida sus orígenes y hace unos
guiños a su tierra salmantina, introduciendo
platos como el hornazo bejarano, el calderillo del
Castañar o el limón serrano . Además,
25 de las 100 referencias de vinos de su carta son
de la DO Ribera del Duero, a las que se añaden
algunas de las DO Cigales y Toro.
Firo tiene claro que estar en Moratalla y ser miembro
de Eurotoques le exigía una implicación
con el territorio y sus materias primas. De ahí que
tanto su libro de recetas como su comanda recojan platos
del arroz de Calasparra, las peras de Jumilla, el queso
de cabra y el pimentón de Murcia, todos ellos
con denominación de origen, o el cerdo chato
murciano, la uva monastrell y el aceite 'Flor de Cuquillo',
que él mismo envasa.
El apartado dedicado a recetas de cocina, la razón
de ser del libro, ocupa 100 de las 180 páginas
de la publicación. Esta sección se estructura
en cuatro partes, una por cada una de las estaciones
del año, dentro de las cuales Firo introduce
las recetas que cree más recomendables para
cada época. A su vez, las 44 elaboraciones se
agrupan con los nombres de los elementos, 'aire' para
las ensaladas y los entrantes, 'fuego' para los primeros
platos, 'agua' para los pescados y mariscos, 'tierra'
para las carnes y '5º elemento' para los postres.
Cada una de las recetas viene acompañada por
una magnífica fotografía de Chema Barroso,
Matías Pérez Llera o Luis de Pazos. En
la última parte del libro se presenta al Firo
Vázquez cocinero e innovador, a través
de la colaboración con la Universidad de Murcia
para elaborar el primer libro comestible, El Quijote
con papel de arroz y trigo.
Premio
La publicación, galardonada como mejor libro
en español por Gourmand World Cook Book en la
categoría de primer libro de cocina, optará al
premio como mejor libro de cocina del mundo en su modalidad,
dentro de una gala que se celebrará en el teatro
Olimpia de Londres el próximo 13 de abril. Los
Gourmand World Cook Book Awards están considerados
los Oscar de los libros de cocina. <<
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