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| S. Manso, G. Rioja, P.
García, L. Fernández, D. Ortega
y M. Fernández, junto a Pepín Alzaga.
/ ARGI |
Camino y
Atapuerca
La verdadera paradoja de estos
heróicos hortelanos burgaleses
es que tienen un escenario único
para plantar sus legumbres.
Las dos zonas coinciden con el
Camino de Santiagos y Atapuerca
es la referencia de
Ibeas. Las alubias alcanzan
merecida fama en los restaurantes
de Burgos. Esta situación
no puede ser mejor: son
legumbres que se cultivan, se
producen y forman parte de la
gastronomía en un escenario
rodeado por el Patrimonio de
la Humanidad.
Salvando las distancias, el
patrimonio genético de esta
legumbre es igual de valioso
entre las señas de identidad alimentarias
burgalesas. Es el
momento de acentuar, motivar
e intensificar las líneas de
actuación que permitan que las
legumbres alcancen una figura
de calidad y no se extingan. |
No quedan muchos agricultores que se dediquen al cultivo de la legumbre en Ibeas
de Juarros y en Belorado pero, al menos, un puñado de hortelanos se empeñan
en mantener cortas producciones de dos legumbres tradicionales y emblemáticas
de la cocina burgalesa: la alubia roja de Ibeas y el caparrón de Belorado.
Precisamente esa constancia, en seguir cultivando pequeñas producciones,
ha motivado que durante veinte largos años la Asociación de Amigos
de la Cocina de Burgos, liderada por el hostelero Pepín Alzaga reconozca
anualmente a los mejores pucheros de alubias de ambas zonas tradicionales de
cultivo.
Este año, los ganadores recibieron los diplomas y los premios de manos
de los alcaldes de ambas localidades, del presidente de la Diputación
burgalesa y de los miembros de la asociación organizadora, en un acto
celebrado en el Salón de Estrados de la Diputación provincial.
Los galardones surgieron hace 21 años por iniciativa de la Asociación
de Amigos de la Cocina de Burgos. En sus reuniones gastronómicas idearon
la forma de promocionar una legumbre de calidad, la alubia roja de Ibeas de
Juarros, que se cultivaba en unas pocas hectáreas a lo largo del Arlanzón,
entre Burgos y Villasur de los Herreros. Diez años después, decidieron
sumar al concurso de la alubia el del caparrón de Belorado, una legumbre
que es prima hermana de la otra y que se cultiva en los márgenes del
río Tirón, entre Fresno y San Miguel de Pedroso.
La objeto del concurso es destacar la importancia de la alubia en la olla
podrida burgalesa, una reliquia culinaria documentada desde el siglo XVI. La
mecánica de selección y calificación del concurso gastronómico
no ha variado. Tras el otoño se reune un jurado integrado por 20 personas,
representantes de la Asociación de Amigos de la Cocina de Burgos, de
la Universidad de Burgos, de la Junta, de las instituciones burgalesas y de
la prensa. Cada concursante pone a disposición de este jurado dos kilos
de alubias o caparrones. En una primera puntuación, se valora el aspecto
externo de las legumbres. Posteriormente,con un tiempo igual para todos, los
participantes cocinan las alubias en un puchero de barro en el que solo pueden
añadir un poco de aceite de oliva, sal y un diente de ajo. El resultado
es un exquisito plato de legumbres, con un caldo espeso que mantiene todo su
sabor, sin enmascaramientos.
En esta edición la ganadora del XXI Concurso de la Alubia Roja de Ibeas
fue Mercedes Fernández, de la localidad burgalesa de San Medel. El segundo
y tercer clasificados fueron, respectivamente, Domingo Ortega, de Arlanzón,
y Lidia Fernández, de Ibeas de Juarros. Por otro lado, los vencedores
del XI Concurso del Caparrón de Belorado fueron Pedro Puras de esa misma
localidad, Gaudencio Rioja, de Fresno del Río Tirón, y Santos
Manso, de San Miguel del Pedroso.
Aunque la legumbre es la misma, las características del suelo y el
clima un poco más extremo de Ibeas hacen que la alubia tenga la piel
y la carne un poco más fina que el caparrón. <<
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