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Reportajes |
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| 24/01/2008 |
La fuerza de las botilladas |
| JAVIER PÉREZ DE ANDRÉS |
Las fiestas del botillo, tradicionales en toda la geografía berciana, han sobrepasado el ámbito comarcal para extenderse por toda España |
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| Varias piezas del embutido berciano, protagonista de las célebres botilladas. |
Fenómeno de masas
No existe nada igual en el panorama agroalimentario ni gastronómico. Un producto de raíces locales que logra una dimensión social de calibre nacional gracias a los eventos de exaltación y al afectivo respaldo de instituciones, periodistas y gentes de la cultura. El botillo es un fenómeno de masas. Este producto cárnico, avalado hoy por una figura de calidad que ha logrado ajustar sus cualidades y evitar que se deteriore su carácter, tiene la misma fuerza que la paella, el cochinillo o las cocochas, en cuanto a asociación y vinculación geográfica. El botillo es del Bierzo y lo sabe media España. Pero, curiosamente, no acaba de entrar en las comandas de los restaurantes y sigue ligado a cocinas bercianas y leonesas. Un caso insólito en el sector cárnico. |
Las botilladas, las tradicionales fiestas del botillo berciano, son de las pocas manifestaciones populares que han precedido a la declaración de una Indicación Geográfica Protegida (IGP). Es decir, las botilladas han impulsado a la IGP y no al revés. Se trata de un producto agroalimentario con identidad propia y un territorio definido, la comarca del Bierzo, que ha tenido la suerte de tener unas fiestas que lo dieran a conocer en la región y de un periodista, Luis del Olmo, que le ha dado trascendencia nacional.
Las botilladas se suceden en el Bierzo a lo largo de los meses de enero y febrero, antes de la Cuaresma. Este año, sin embargo, como la Cuaresma se inicia el miércoles 6 de febrero, algunas de las celebraciones entrarán de lleno en este periodo religioso de ayuno de la carne.
De igual forma, las fiestas del botillo han trascendido el ámbito comarcal y ya es muy común su organización en otras regiones donde existen casas de León o de Castilla y León o, incluso, en el extranjero, como sucedió en el 2007 con la celebración de una Fiesta del Botillo en Nueva York.
Origen medieval
El origen del botillo o botelo es discutido, aunque lo más probable es que sea una elaboración ideada en época medieval por los monjes de Carracedo o algún eremita de la comarca berciana. Sin embargo, otros autores retro- traen el origen del botillo a la época romana, quizá porque etimológicamente procede de las palabras latinas 'botellus' o 'botulus', que se podrían traducir como embutido.
Lo que está claro es que en época medieval el consumo del botelo estaba muy extendido entre abades, obispos y reyes y era un 'plato de fiesta', un manjar que no podía faltar en celebraciones religiosas o bodas. Tradicionalmente, el primer botillo se degustaba en Nochebuena y el último en Carnaval. Entre ambas celebraciones, los más pudientes lo solían comer como un plato exquisito en domingo y el pueblo llano solo en las fiestas del patrono del pueblo.
Se podría decir que la primera gran botillada del año, la que inaugura la temporada, es la que organiza en noviembre Luis del Olmo en Barcelona con motivo de la entrega de los premios 'Protagonistas'. Posteriormente, la primera fiesta del botillo de cierto nivel, apoyada por el Consejo Regulador, es la que tuvo lugar el pasado 19 de enero en Fabero, localidad berciana que lleva once años celebrándola. El día 20 tuvo lugar la XIII edición de la Feria del Botillo de Sevilla, organizada por la Casa de Castilla y León.
En los próximos días, concretamente el próximo sábado 26, se celebrará el 36 Festival Nacional de Exaltación del Botillo, la más antigua y multitudinaria de todas, ya que reúne a más de un millar de personas en el polideportivo de la localidad.
Como colofón, la Casa de León en Madrid organizará el 23 de febrero una botillada. No obstante, aunque se destaquen estas por su trascendencia, casi todas los municipios bercianos celebran su fiesta relacionada con un producto ahumado que contiene mayoritariamente costilla y rabo de cerdo, adobados con pimentón, ajo y sal.
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Menestra de verdura con jamón |
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| Ingredientes |
| Una coliflor pequeña, 4 zanahorias, 4 puerros, espárragos
verdes, 200 gramos de guisantes, varias lonchas de jamón de
Guijuelo, harina, 2 huevos, aceite de oliva, sal y agua |
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En una cazuela se pone a cocer la verdura, bien limpia, con
un poco de sal y un chorro de aceite. Si se quiere, se pueden cocer
por separado o todas juntas. Una vez listo, se escurren y se trocean.
Del caldo de cocer las verduras se aparta una taza. Por otro lado,
en una sartén se añade un chorro de aceite de oliva
y, cuando esté bien caliente, se añade una cucharada
de harina y la taza de caldo.
Hay que ir agregándolo poco a poco, con el fin de ligar la
salsa. Se añaden las verduras que ya se habrán troceado.
Se añade un poco de sal y se deja cocer durante cinco minutos
a fuego lento. Los espárragos los rebozaremos en harina y
huevo batido para luego freírlos en aceite bien caliente.
Se apartan y se dejan escurrir para quitar el aceite sobrante.
En el mismo aceite de los espárragos se hace un sofrito con
el jamón y un poco de cebolla. Cuando esté listo se
añade a las verduras. El plato se adorna con los espárragos
rebozados (se pueden dejar enteros o partidos). Servir caliente
como entrante o como primer plato. |
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