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Las primeras botellas con la Marca de Garantía Aceites de Oliva del Noroeste, la primera figura de calidad oleícola regional, saldrán al mercado a finales de año, coincidiendo con la próxima campaña navideña. Ese es el objetivo del Consejo Regulador de este marchamo de garantía, concedido por la Junta en junio del 2007 para los olivares de los Arribes del Duero, la Sierra de Salamanca y el sur de Ávila.
A pesar del medio año de antigüedad, y debido a los trámites exigidos para seguir el trazado de los productos groalimentarios, el Consejo Regulador no ha podido emitir contraetiquetas para el aceite obtenido tras la molturación del pasado diciembre en las tres almazaras inscritas: la cooperativa Campo San Roque de Villarino de los Aires, la cooperativa San Roque de Lagunilla y la cooperativa de Sotoserrano, todas ellas en Salamanca.
Los responsables de la marca, la única que ampara al aceite de Castilla y León, esperan que se incorporen a lo largo de este año otras almazaras, como la salmantina de Aldeadávila, la zamorana de Fermoselle o las del Tiétar y el Alberche en Ávila. En este último caso ya se está hablando con la Diputación abulense para dar los pasos oportunos. El estudio de la Junta para conceder la marca de garantía incluye estas zonas de Ávila, por lo que las almazaras sólo deberían inscribirse en el Consejo Regulador y seguir el reglamento normativo. Por el contrario, si los cada vez más numerosos olivareros de Valladolid quisieran inscribirse, deberían esperar a tener un completo estudio de la zona y a que la Junta ampliara el ámbito territorial de Aceites del Noroeste.
Para que los elaboradores puedan pegar la contraetiqueta al final de esta temporada, el organismo director del aceite regional ha firmado un contrato con la empresa Aquimisa, que se encargará de registrar todas las parcelas y los árboles acogidos a la figura de calidad, analizar el suelo y el agua, hacer un seguimiento del desarrollo fenológico de los frutos y llevar un control de los tratamientos de los árboles. Asimismo, los olivareros inscritos en el Consejo Regulador, deberán llevar un cuaderno de campo en el que anotar todas las labores, aplicaciones e incidencias de cultivo.
Mala cosecha
La pasada campaña ha sido una de las peores de la última década en los olivares de Zamora y Salamanca. Si en el 2006 se molturaron unos 4,5 millones de kilos y se obtuvieron 540.000 litros de aceite, en 2007 sólo se recogieron 900.000 kilos y se produjeron 120.000 litros. El intenso calor en época de floración tras unas lluvias hizo que una gran cantidad de flores se marchitara y con la consiguiente reducción de la producción de aceitunas.
Para minimizar estos problemas, adquirir entidad y comercializar con la Marca de Garantía Aceites de Oliva del Noroeste, el Consejo Regulador considera esencial incorporar las almazaras de Ávila, que controlan una superficie de 4.000 hectáreas y producen 10 millones de litros de aceite.
Pero no todas las aceitunas se transforman en aceite. En la Sierra de Salamanca, en un año normal, se recoge otro millón de kilos de aceitunas para consumo de mesa. En el 2007 sólo se pudieron cosechar 400.000 kilos en verde.
VARIEDADES
La manzanilla y la cornicabra dominan
Las variedades principales recogidas en el reglamento de la Marca de Garantía Aceites de Oliva del Noroeste son la manzanilla cacereña y la cornicabra. Como variedades secundarias son la okal –autóctona de la Sierra de Francia–, la hojiblanca y la picual. Estas se pueden mezclar hasta en un 40% con las variedades principales para elaborar aceite.
SUPERFICIE
Castilla y León
tiene 7.000 hectáreas
Castilla y León tiene unas 7.000 hectáreas de olivos en producción, 750 de las cuales se dedican a la aceituna de mesa. En las zonas abulenses del Tiétar y el Alberche hay casi 4.000 hectáreas de cultivo, en los Arribes de Zamora y Salamanca hay otras 1.500 y en la Sierra de Francia salmantina, otras 1.500, la mitad de ellas para aceituna de mesa.
BENEFICIOS
La aceituna de mesa es la más rentable
En la Sierra de Francia, el 50% de la aceituna que se recoge en verde es para consumo en mesa, un millón de kilos en un año normal. La razón es sencilla. La aceituna de mesa se paga a 0,60 euros el kilo al agricultor, por 0,22 euros/kilo de la destinada a aceite. Además, al recogerse cuatro días antes, el fruto pesa menos y el árbol se recupera mejor.
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