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Con sabor regional |
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| 23/02/07 |
| CRISTINA REY
| OLEICULTURA
«Javier
Velasco merece un monumento» |
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JAVIER PÉREZ ANDRÉS. |
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Cristina Rey se encarga de la comercialización
del aceite que produce Priorato de Duero, un proyecto
que acaba de conseguir su primera cosecha de aceite
de oliva en Valladolid.
–
Aceite de Valladolid... ¡vaya atrevimiento!
–
Valladolid no es conocida como tierra olivarera, aunque
ahora sí se cultiva olivo, se recoge aceituna
y se elaboran aceites. No es un atrevimiento, es una
pequeña realidad... pero una realidad.
–¿
No me diga que el olivo va a desplazar a la viña?
–
No, en todo caso es una producción complementaria
al vino. Valladolid es productora de alimentos de calidad,
de vinos y ahora de aceites.
–¿
Tienen motivos para preocuparse los oleicultores andaluces
y extremeños?
–
Ni mucho menos, ellos son los grandes. Solo se trata
de demostrar que aquí podemos elaborar un aceite
de una calidad excepcional y ya somos muchos los que
creemos en ello.
–
Javier Velasco fue el primero que abrió la puerta
del olivar, ¿tenía razón?
–
Javier Velasco se merece un monumento, claro que tenía
razón, fue un visionario y acertó. Es,
sin duda, el precursor de un cultivo que puede dar
mucho que hablar en esta provincia.
–¿
Por qué la arbequina?
–
Es una aceituna que se da muy bien en Valladolid, aunque
nos interesan también otras variedades, como
la cornicabra o la picual.
–¿
Cómo ha encajado el consumidor un aceite del
Duero?
–
Una vez que se prueba se valora, pero la verdad es
que aún estamos empezando. Sorprende que el
aceite de oliva virgen extra sea del Duero y vallisoletano.
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| Ingredientes |
| Se preparan artesanalmente con margarina, harina, sal, mantequilla,
huevos, vino blanco y aceite. La masa de hojaldre lleva mantequilla
y un poco de glasa (pasta elaborada con azúcar y clara de
huevo). |
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Las teclas son pastas de hojaldre cuadrangular de color crema
pálido con unas dimensiones aproximadas de 4,5 cm. de lado
por 2 centímetros de espesor. Tienen una textura muy crujiente
y, salvo raras excepciones, la capa superior es lisa.
Se elaboran principalmente en pastelerías de la capital leonesa
y pueblos próximos, aunque en Cistierna, donde toman el sobrenombre
de San Guillermo, existe una gran tradición y se diferencian
del resto por una ligera capa de almendra molida. Las teclas se pueden
adquirir en numerosas pastelerías, tiendas y grandes almacenes
y, por lo general, en envases vistosos y cajas de medio kilo, lo
que permite su fácil manejo. Si está bien empaquetada
se conserva hasta cuatro meses.
Aunque no es un producto alimentario que se pierda en lejanas tradiciones,
al menos está suficientemente documentados desde principios
del siglo pasado. Desde 1908 se tienen referencias de este dulce
que se ha mantenido a lo largo de décadas hasta ocupar, por
derecho propio, un sitio entre los dulces tradicionales de la región. |
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