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Los vinos que se elaboren con la uva recogida durante
la pasada campaña no defraudarán al consumidor
final y previsiblemente estarán a la altura
de la calidad que se exige al producto de una Denominación
de Origen de vanguardia como es la Ribera del Duero.
Al menos es lo que se deduce de la calificación
otorgada a la cosecha 2006, que ha sido valorada como ‘buena’.
El acto de presentación oficial de la calificación
de la última añada se celebró ayer
en el Hotel Ritz de Madrid, uno de los lugares más
emblemáticos de la capital, en presencia de
350 personas.
Pero la calificación otorgada no es la mejor
que se podría conceder a la que ha sido sin
duda la cosecha más cuantiosa de los últimos
años, con cerca de cien millones de kilos de
uva recogidos. Si bien la nota es aceptable, se aleja
de las de las valoraciones otorgadas a las cosechas
de los ocho últimos años, puntuadas todas
como ‘muy buenas’ o ‘excelentes’.
El periodista Juan Luis Cano, integrante del dúo
radiofónico Gomaespuma, fue el encargado de
dar la bienvenida a los asistentes y de elogiar los
vinos con frases como «hay muchas riberas en
el mundo, pero como el vino de la Ribera del Duero
no hay ninguno, porque es fantástico».
 |
| Miembros
de la Cofradía del
Vino de la Ribera. / Fotoprensa |
El presidente en funciones
del Consejo Regulador de la
Ribera, Carlos Jiménez Gil, fue el encargado
de dar lectura al acta de calificación resultante
de la sesión plenaria extraordinaria celebrada
el 13 de marzo en la sede del órgano regulador,
en Roa. El pleno, tras analizar las propuestas presentadas
por los componentes del Comité de Calificación,
aprobó otorgar por unanimidad la calificación
de ‘buena’ a una cosecha marcada por la
abundancia que no sufrió excesivamente el azote
de la sequía del verano, se benefició de
las precipitaciones primaverales y de la que resulta
una producción de uva equilibrada en todos sus
componentes y de buen perfil aromático.
Cambio climático
A este respecto, Carlos Jiménez Gil, aseguró que
el cambio climático también ha afectado
a los caldos de la ribera por el excesivo calor del
pasado verano, lo que provocó que se anticipara
la vendimia. A pesar de ello, destacó que «nuestros
vinos son la expresión más alta de la
calidad con la ayuda irremplazable de la naturaleza,
que es nuestra más grande dicha». Asímismo
el presidente en funciones hizo referencia a la situación
que en la actualidad vive el Consejo Regulador ribereño,
que tendrá que hacer frente a un nuevo proceso
electoral, y expresó el deseo de «conseguir
el consenso necesario para aunar esfuerzos, para demostrar
dentro y fuera de España que los vinos de la
Ribera del Duero son la expresión más
alta de la calidad».
En el acto también intervino el jefe del Laboratorio
de la Estación Enológica de Castilla
y León, José Antonio Fernández
Escudero, que explicó que la producción
no solo fue histórica en la Denominación
sino que además es «de robustez suficiente
para realizar crianzas, donde la incorporación
del tanino de la madera ensamblará bien con
el vino».
Aniversario
 |
| El
periodista Juan Luis Cano.
/ Fotoprensa |
La clausura del acto corrió a cargo del consejero
de Agricultura y Ganadería de la Junta, José Valín,
que recordó que la Denominación cumple
este año 25 años, por lo que invitó a
todos los presentes «a dar un paseo por la ribera.
Lo recomiendo porque es maravilloso». Entre los
invitados al acto se encontraban bodegueros, empresarios,
autoridades y representantes de distintos ámbitos
e instituciones, como el embajador de Estados Unidos
en España, Eduardo Aguirre; la directora general
de Industrialización y Modernización
Agraria, Carmen Suárez; el director general
de Producción Agropecuaria, Baudilio Fernández-Mardomingo;
y el director general del ITACYL, José Manuel
Ferreras. Tampoco quisieron perderse la presentación
los alcaldes de Aranda de Duero, Ángel Guerra;
de Peñafiel, Agapito Hernández; y de
Roa, David Colinas; así como los presidentes
de las diputaciones de Soria, Efrén Martínez,
y Burgos, Vicente Orden Vigara.
Al acto también acudieron miembros de la Cofradía
del Vino de la Ribera del Duero, con sede en Peñafiel,
que ataviados con sus capas e insignias dieron la nota
de color a la presentación.
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