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La torta del
Casar abrió la espita y popularizó los
quesos de untar. Sus célebres tortas irrumpieron
en el panorama quesero con un toque diferencial. En
muy poco tiempo, dado el éxito de esta tipología,
han sido muchos los elaboradores que hoy optan por
el célebre queso de untar. En Castilla y León,
ejemplos como los que se elaboran en Pollos o Tolocirio
ponen en manifiesto el interés por este tipo
de derivado lácteo. Enric Canut se pronuncia
sobre lo acertado de trabajar en esta línea
en Castilla y León.
-¿Qué le parece el auge de este
tipo de queso en el mercado?
-Es evidente que está teniendo mucha aceptación
y que fue la torta del Casar la que despertó el
interés en el mercado, pero ahora surgen elaboraciones
similares. En Castilla y León hay ejemplos que
están alertando a la propia torta del Casar.
Que tiemblen en Extremadura porque algunas queserías
de Castilla y León están haciendo tortas
de oveja con leche churra y castellana tan buenas como
las extremeñas.
-¿Hay muchas novedades del sector lácteo
en Castilla y León?
-Sí, y muy interesantes, por ejemplo, en lo
que se refiere a la recuperación de ciertas
materias primas, como la leche de cabra en zonas periféricas
de montaña, como en la raya con Portugal, en
la montaña de León o en la comarca abulense
de Candeleda.
-¿Le veremos pronto por Castilla y León?
-Sí, estamos preparando un libro sobre quesos
castellanos para el mercado exterior y los quesos de
oveja churra estarán muy presentes. Otra asignatura
pendiente es 'la raya', ese espacio geográfico
de extraordinaria riqueza agroalimentaria y de patrimonio
natural, que se encuentra entre las provincias de Zamora
y Salamanca, y su límite con Portugal, con elaboraciones
muy interesantes.
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