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Que el pimiento
del Bierzo cuente con una figura de calidad que lo
ampare es una garantía frente al fraude, pero
sobre todo «un motivo de orgullo para todos los
bercianos».
Así lo señala Roberto Fuertes, ingeniero
agrónomo y director técnico de la Indicación
Geográfica Protegida Pimiento Asado del Bierzo.
-Muy buena la idea de subastar el tarro número
un millón del pimiento asado.
-Sí, fue una idea de José Luis Prada,
que se encargará de llevarla a cabo. El objetivo
es ayudar con el dinero obtenido a alguna de las oenegés
que operan en El Bierzo.
-¿Qué supone para usted el poder trabajar
al amparo de una figura de calidad como esta Indicación
Geográfica Protegida?
-Es una satisfacción muy grande, aunque sea
algo tardía. Estamos trabajando muy bien, certificando
el 100% de nuestra producción, algo que responde
a la política que se ha impuesto el propio Consejo
Regulador.
-Un millón de botes en cinco años...
-Sí, y repartidos en apenas 18 hectáreas
de cultivo, lo que nos muestra la verdadera dimensión
de nuestro trabajo, de nuestro esfuerzo.
-¿Cuáles son sus objetivos a medio plazo?, ¿para
cuándo hablaremos de los dos millones de botes?
-Por el momento tratamos de combatir el fenómeno
que más nos preocupa: llega al mercado mucho
pimiento clandestino, con el que no podemos competir
en materia de precio. Nuestros costes de producción
son muy elevados.
-¿Por qué hay nada menos que cinco figuras
de calidad en la comarca?
-La nuestra es una zona con características
idóneas para la producción agroalimentaria...
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