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Denominaciónes
de Origen e Indicaciones Geográficas Protegidas
Reconocidas |
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| Botillo del Bierzo |
| Indicación Geográfica
Protegida |
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| [ Características del producto] |
Se
trata de un producto cárnico elaborado con diferentes
piezas procedentes del despiece del cerdo, principalmente
costilla y rabo, troceadas, adobadas con sal, pimentón,
ajo y otras especias naturales, embutido en el ciego
del cerdo, ahumado y semicurado. Se consume normalmente
cocido.
Los botillos deben reunir las siguientes características:
– Forma y aspecto exterior: viene definida por
la forma de la tripa (ciego), siendo ovalada, con un
color rojo-plomizo.
– Peso entre 500 g y 1.600 g.
– Consistencia firme.
– Coloración y aspecto del corte: característico
rojo intenso, definido por la materia prima en porciones
regulares.
– Aroma intenso a embutido adobado y ahumado.
– Humedad menor del 65%.
– Relación grasa/extracto seco menor de
48%.
– Relación proteína/extracto seco
mayor del 37%.
– Una vez cocinado predomina el olor a magro cocido,
salazón y especias naturales, siendo su textura
hebrosa y jugosa no homogénea.
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| [ Delimitación de la zona
geográfica] |

La zona de elaboración comprende los términos
municipales incluidos en la comarca del Bierzo:
Arganza, Balboa, Barjas, Bembimbre, Berlanga del Bierzo,
Borrenes, Cabañas Raras, Cacabelos, Camponaraya,
Candín, Carracedelo, Carucedo, Castropodame,
Congosto, Corrullón, Cubillos del Sil, Fabero,
Folgoso de la Ribera, Igueña, Molinaseca, Noceda,
Oencia, Palacios del Sil, Páramo del Sil, Peranzanes,
Ponferrada, Priaranza del Bierzo, Puente de Domingo
Florez, Sancedo, Sobrado, Toreno, Torre del Bierzo,
Trabadelo, Vega de Espinareda, Vega de Valcarce, Villablino,
Villadecanes y Villafranca del Bierzo.
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| [Elementos que comprueban que el
producto es originario de la zona] |
| Los
elementos que avalan el origen del botillo amparado
por la Indicación Geográfica Protegida
son los controles y la certificación.
Sólo puede aplicarse la Indicación Geográfica
Protegida «Botillo del Bierzo» a los botillos
procedentes de las industrias inscritas en el Registro
de la Indicación Geográfica Protegida.
Las Industrias inscritas en el Registro de la Indicación
Geográfica Protegida deberán tener instaurado
un sistema de autocontrol que garantice que los botillos
comercializados amparados por la Indicación Geográfica
Protegida cumplen con las características definidas
anteriormente. Dicho sistema deberá estar a disposición
del Consejo Regulador.
El Consejo Regulador, como organismo de certificación
de la Indicación Geográfica Protegida,
y siguiendo los criterios generales aplicables a los
organismos de certificación de productos que
se establecen en la norma EN-45011, aplicará
un sistema de control a los inscritos en el Registro,
con el objeto de verificar que los botillos que comercializan
amparados por la Indicación Geográfica
Protegida, cumplen con las condiciones establecidas.
En los locales inscritos destinados al ahumado y curación,
las piezas amparadas por la Indicación Geográfica
Protegida deberán estar perfectamente separadas
de aquellas otras que no puedan optar al uso de esta
Denominación.
Todos los botillos que se comercialicen amparados por
la Indicación Geográfica Protegida deberán
ir provistos de un distintivo numerado aprobado por
el Consejo Regulador, de manera que garantice la trazabilidad
del producto. El proceso de certificación por
parte del Consejo Regulador se realizará de acuerdo
con el procedimiento establecido en el manual de calidad.
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| [Método de obtención
del producto] |
| La
elaboración consiste en un proceso de transformación
de las costillas y el rabo, con su parte de magro correspondiente,
procedentes del despiece del cerdo, embutidas en el
ciego del cerdo y en la siguiente proporción:
costilla, mínimo 65% y máximo 90%; rabo,
mínimo 10% y máximo 20%. Asimismo se podrá
añadir lengua, carrillera, paleta y espinazo,
procedentes del despiece del cerdo, en un máximo
del 20% del total, no pudiendo superar ningún
componente de este resto la mitad de ese 20%. A todos
estos componentes se añade sal, pimentón
y ajo, aditivos autorizados y demás especies
naturales.
Dichos componentes son definidos de la forma siguiente:
Costillas: Parte integrante del esqueleto del
tórax, que se definen como prolongación
lateroventral, en forma de arco, desde los cuerpos de
las vértebras torácicas. Proximalmente
se define el cartílago costal, que prolonga la
costilla hasta el esternón. A todo esto va añadido
los músculos intercostales internos, músculos
subcostales, músculo transverso del tórax,
músculos elevadores de las costillas, músculo
del recto del tórax y cualquier otra musculatura
adherida a las mismas.
Rabo: Apéndice posterior del animal,
que forma la continuación de la columna vertebral,
su estructura ósea la forman las últimas
vértebras caudales.
Espinazo: Parte correspondiente al ráquis
compuesta por las vértebras y musculatura adherida:
ligamento longitudinal dorsal, ligamento longitudinal
ventral, ligamento supraespinoso, interespinosos, amarillos,
intertransversos, músculos transversoespinosos
(multífidos, semiespinal y espinal), complejo
muscular longuísimo e iliocostales.
Paleta: Parte dorsal del miembro torácico
compuesta por la escápula (hueso plano y triangular)
y musculatura adherida, pudiendo formar parte de la
misma los músculos supraespinoso, infraespinoso
y subescapular.
Lengua: Es el principal órgano muscular
de la cavidad bucal, situado en el suelo de la misma
y que adopta la forma de una pirámide triangular,
cuya base corresponde a la raíz de la lengua,
que se continúa con el cuerpo, del cual arranca
el extremo apical (muy móvil) que termina en
el vértice del órgano.
Carrilera: Rama de la mandíbula con
la musculatura adherida: músculo terigoideo medial,
terigoideo lateral y masetero.
Ciego: Víscera que forma parte del intestino
grueso, situada entre el íleon y el colon, que
se proyecta oblicuamente por el flanco izquierdo del
abdomen, apuntando hacia la región umbilical.
Va provisto de tres bandas o tenias siendo la lateral
y la medial libres, recibiendo la ventral la inserción
del pliegue ileocecal.
Pimentón:
Producto obtenido de la molienda de los frutos ma-duros,
sanos, limpios y secos del pimiento «Capsicum
annum», L., o «C. longum», D.C., o
parte de los mismos, e xentos de materias extrañas.
Ajo: Bulbo de la planta de las liliáceas,
del mismo nombre, de olor y sabor fuertes.
Sal: Es el producto constituido por cloruro
sódico en condiciones que le hacen apto para
usos alimenticios y se conoce con el nombre de «sal
comestible» o simplemente «sal».
La elaboración y curación se realizará
en un período mínimo de cinco días
y consta de cuatro fases:
a) Selección y troceado de la materia
prima en porciones regulares.
b) Adobado y embutido, donde al conjunto de
las partes troceadas, se le añade la sal, el
pimentón, el ajo, aditivos autorizados y demás
especias naturales, procediéndose al mezclado
y amasado del mondongo. Poste-riormente se procede a
su em-butido en el ciego del cerdo que previamente,
a su vez, ha sido salazonado y adobado, para conseguir
el color y la conservación ideal de la tripa.
c) Ahumado, durante al menos un día,
que se realiza con humo procedente de leña natural
de roble o encina.
d) Secado, durante dos días, que se
realizará en secaderos preparados al efecto,
teniendo por finalidad eliminar el agua de constitución
y que el producto adquiera una mayor consistencia.
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| [Etiquetado] |
| El uso del nombre y el
logotipo de la Indicación Geográfica Protegida
están limitados al etiquetado de los botillos
conformes con lo dispuesto en este pliego de condiciones.
Todos los botillos que se comercialicen amparados por
la Indicación Geográfica Protegida deberán
ir provistos de un distintivo numerado por el Consejo
Regulador.
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| [Vínculo con el medio geográfico] |
| Histórico
En
el Bierzo, las noticias sobre el cuidado de los cerdos
se remontan a la época prerromana, pero debemos
esperar a la Edad Media para que éstas sean realmente
abundantes. Los monasterios bercianos han dejado constancia
documental sobre la abundancia de cerdos en la zona,
así en el Monasterio de San Pedro de Montes,
San Andrés de Espinareda o los grandes señores
como los Marqueses de Villafranca exigen a los foreros
el pago de las rentas en cerdos o tocinos.
El término botillo deriva del latín «Botellus»
con el significado de salchicha, morcilla o chorizo
pero también intestino, es decir la tripa del
cerdo en los que se embute. Apicio recoge en el capítulo
V de «De re coquinaria» la fórmula
del botillo, lo que demuestra el origen romano y su
introducción en el Bierzo durante los siglos
que pasaron los romanos explotando las riquezas auríferas
de las Médulas. Tras el descubrimiento de América,
en el siglo XVII se inició en el Bierzo el cultivo
del pimiento, lo que supuso la incorporación
del pimentón al botillo como uno de sus ingredientes
más importantes.
La primera definición del Botillo del Bierzo
conocida se debe a don Antonio Fernández y Morales.
En su libro «Ensayos poéticos en dialecto
Berciano», de 1861, en un vocabulario de
voces que, como apéndice, pone al final del libro
para ayudar a los profanos desconocedores del dialecto
berciano, lo define como «tripa ancha y corta
llena de huesos y carne de cerdo adobados con mucho
pimiento, que hacen para las matanzas».
Don Dionisio Pérez, en su «Guía
del buen comer español», de1929, dice que
«es un embutido de carne y huesos de cerdo no
muy mondados», añadiendo que «es
un manjar tan apetitoso que ciega y no cansa».
Este gastrónomo nos relata la costumbre de algunos
bercianos pudientes, que, para no olvidar la costumbre
del botillo, vienen todos los años desde California
y Valparaíso, a donde han emigrado, para comerse
una botillada por los días de carnestolendas.
Don Gerardo García Rey, en su «Vocabulario
del Bierzo», de 1934, define el botillo como
«chorizo gordo, lleno de carne picada y adobada
con mucho pimiento picante o dulce, en el cual entran
algunos huesos picados, y que se hace en todo el Bierzo
en la época de la matanza».
Las referencias a las bondades culinarias del botillo
del Bierzo han sido muy numerosas en la segunda mitad
del siglo XX. Por citar algunas de ellas haremos referencia
a la realizada por don Víctor de la Serna, que
fue presidente de la Cofradía de la Buena Mesa
en Madrid y presidente de la Academia Internacional
del Vino, con sede en Ginebra, quien celebra el interés
del botillo como «manjar del Bierzo»
y a la realizada por don Valentín Carrera
en su «Guía del Bierzo» de 1978,
indicando que «el gran plato del Bierzo, el
rey supremo, el príncipe de la gastronomía
berciana es el botillo».
La costumbre dice que en el Bierzo el primer botillo
que se come es el del día de Nochebuena pues
ya estaba hecha la matanza y era un plato de fiesta
incluso en las bodas. Luego el resto se iban comiendo
normalmente los domingos o en las fiestas o patronos
de cada aldea o pueblo. Además es tradición
comerlo el día de San Blas (3 de febrero) y en
el carnaval. El botillo del carnaval era casi siempre
el último del año hasta la siguiente matanza.
En torno al botillo del Bierzo se ha desarrollado una
amplia cultura culinaria. Por citar una de las múltiples
citas relacionadas con dicha cultura, un tal Garbao
publica en la revista «León»
nº 260, de la Casa de León en Madrid, un
poema que describe con gracia y humor no sólo
el procedimiento de elaboración del botillo,
sino también como ha de ser preparado para su
degustación.
Desde hace unos años el Botillo se ha convertido
en el plato estrella de varios festivales gastronómicos
entre los que destaca el Festival Nacional de Exaltación
del Botillo que se celebra en Bembibre desde hace 28
años. También se celebran fiestas en Fabero
del Bierzo, Albares de la Rivera, Ponferrada y en otros
muchos pueblos, en las que el botillo es el referente
gastronómico principal.
También desde hace 16 años se celebran
en más de 25 restaurantes de la comarca las Jornadas
Gastronómicas de El Bierzo en las que los establecimientos
incluyen productos típicos de la cocina berciana,
entre los que nunca falta el botillo.
Natural
Altitud y orografía
La comarca del Bierzo se extiende desde una altitud
de 340 metros hasta 2.117 metros, constituyendo una
fosa tectónica enmarcada por un cinturón
montañoso: Los Picos de los Ancares y Sierras
de Caurel por el noroeste, Los Montes Aquilanos y La
Sierra de Pobladura por el sur y La Sierra de Jistredo
por el noroeste.
Solamente el Valle del Sil permite la salida de la fosa
sin grandes dificultades.
Las cadenas montañosas que rodean la fosa son
las zonas productoras de la leña, madera de roble
y encina, utilizada en el ahumado de los botillos. El
botillo tradicionalmente elaborado en el Bierzo está
directamente vinculado con la existencia de estas zonas
productoras de leña.
Clima
La pluviometría de la fosa de la zona delimitada
se sitúa en torno a los 650 mm. anuales, incrementándose
en las cadenas montañosas que la rodean, hasta
valores que pueden superar los 1.000 mm. anuales.
La isoterma anunal en la zona central de la fosa de
la zona delimitada es de 12º C. En esta zona la
temperatura media mensual oscila entre 3 y 5 grados
centígrados en el mes de enero y 18 y 23 grados
centígrados del mes de julio. Estas temperaturas
descienden paulatinamente según se va incrementando
la altitud.
El clima del Bierzo está determinado por la asociación
de la influencia atlántica y mediterránea.
Los vientos del noroeste alcanzan la fosa berciana y
explican su vinculación a la España húmeda.
La barrera montañosa que rodea la hoya justifica
un régimen térmico más favorable
que el de la meseta.
La vinculación a la España húmeda
y el régimen térmico más favorable
que el de la meseta justifican la costumbre de ahumar
el botillo, ya que el clima dificulta la curación
del botillo sólo con el frío y el aire.
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| [Método de elaboración] |
| Uno de los componentes
fundamentales utilizados en el adobado del Botillo del
Bierzo como conservante es el pimentón. El pimentón
se obtiene de la molienda del pimiento desecado. La
comarca del Bierzo es una zona tradicionalmente productora
de pimiento. Algunos productos similares al Botillo
del Bierzo elaborados en zonas geográficas limítrofes
no llevan en su composición el pimentón
ya que en dichas zonas no existe esta tradición
de cultivo del pimiento.
El rito de la matanza casera del cerdo está entre
las costumbres más arraigadas de la Comarca y
ha pasado de generación en generación
desde tiempo inmemorial. En la matanza casera el botillo
se hace introduciendo en el ciego del cerdo carnes y
huesos de la cabeza, rabo, costillas y algunos otros
restos del despiece. Los botillos se cuelgan en varales
que penden del techo y de los que a su vez cuelga el
embutido o matanza en una habitación que durante
el invierno se dedica a curar el embutido y que se denomina
cocina de curar en la que se hace lumbre de madera de
encina o roble en el suelo.
El tipo de ahumado que se realiza en la fabricación
de Botillo del Bierzo es totalmente tradicional pues
se coloca la pira de leña de roble o encina y
se enciende dejando que el humo llegue al embutido durante
al menos un día, no controlando el humo que llega
por ningún método artificial con filtros
o fluidificadores. El ahumado se realiza en frío.
Las industrias elaboradoras de botillo reproducen en
sus aspectos básicos el procedimiento de elaboración
de las matanzas caseras. |
| [Estructura de control] |
| Consejo
Regulador de la Indicación Geográfica
Protegida «Botillo del Bierzo».
Calle Padre Santalla, nº 3, 2º. 24400 Ponferrada.
(León).
Teléfono: 987/41 19 73
Fax: 987/41 42 14.
E-mail: info@botillodelbierzo.es
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| [Norma legal] |
| Orden de 21 de junio
de 2000, de la Consejería de Agricultura y Ganadería,
por la que se aprueba el Reglamento de la Indicación
Geográfica Protegida “Botillo del Bierzo”
y de su Consejo Regulador.
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| Ingredientes |
| Se necesita aproximadamente medio kilo de nueces molidas, y unos
50 gramos de nueces enteras; 300 gramos de azúcar blanco y
dos yemas de huevo. |
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En un cazo se añade un poco de agua. Para calcular se mide
antes en un vaso (con dos dedos de agua será suficiente).
Se pone a calentar y se añaden los 300 gramos de azúcar.
Se deja a fuego lento, removiendo un poco el contenido, hasta que
el almíbar alcance una textura espesa.
Cuando esté tibio se ponen las yemas, que previamente habremos
batido, y se añaden las nueces picadas. Se deja un rato a
fuego lento, mezclando todos los ingredientes, con el fin de que
la masa resulte homogénea. Una vez listo preparamos un molde,
a ser posible en forma de barra, para que el turrón adquiera
su forma característica.
Se puede utilizar cualquier recipiente, en función de la forma
que se quiera dar. Se toma el molde y se vierte en él todo
el contenido que habíamos apartado del fuego. Ahora hay que
dejarlo enfriar, y cuando alcance temperatura ambiente se adorna.
Para ello se colocan las nueces enteras en la superficie y, si se
quiere, se pueden añadir frutas escarchadas. Otra opción
es recubrirlo con una capa de chocolate muy espeso. |
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