| Ingredientes |
| Para seis personas: utilizar 6 patatas (mejor de gran tamaño
para poderlas rellenar); 6 huevos; 1 loncha gruesa de jamón
de Guijuelo; 50 gramos de queso rayado; una pizca de sal y un poco
de nuez moscada. |
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En primer lugar se lavan bien las patatas y se corta la parte superior –como
si fuera una tapa–. A continuación, se cuecen a fuego
moderado. Cuando estén cocidas, se extrae una gran porción
de la pulpa para que queden bastante huecas. Con la ayuda de un tenedor,
se tritura la pulpa que hemos retirado de la patata añadiendo
una cucharada de mantequilla, un poco de nuez moscada (en polvo)
y una pizca de sal, así como una yema de huevo. Se mezcla
bien y, cuando todos los ingredientes estén bien unidos, se
coloca la masa en una manga pastelera, que nos ayudará a verter
la patata triturada en el fondo del tubérculo vacío.
Una vez listo, se reserva y, a continuación, se toma el jamón,
que previamente habremos cortado en finas lonchas o en dados. Se
pasan un poco por la sartén y se colocan luego en el interior
de la patata.
Una vez listo, se coloca encima del jamón un huevo escalfado.
Se cubren los bordes de las patatas con la masa de la manga hasta
que esté cubierto. Se añade un poco de queso rayado
y se gratina al horno. |
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