Denominaciónes de Origen e Indicaciones Geográficas Protegidas Reconocidas
Queso de Valdeón
Indicación Geográfica Protegida
[ Características del producto]
 

El «Queso de Valdeón» es un queso de pasta azul, graso, elaborado con leche de vaca o con mezcla de leche de vaca con leche de oveja y/o cabra y se presentarán enteros o batidos.


CARACTERÍSTICAS DEL QUESO ENTERO

Características morfológicas:
- Tendrá forma cilíndrica, con las caras superior e inferior ligeramente cóncavas.
- La altura máxima será de 15 centímetros y el diámetro máximo de 25 cm.
- El peso será desde 0,5 a 3 kilogramos.
- Podrá comercializarse también en porciones obtenidas por sección transversal en la dirección de los radios del cilindro, conservarán la corteza natural y tendrán un peso mínimo de 250 gramos.
Características fisico-químicas:
- El porcentaje de materia grasa será igual o superior al 45% sobre el extracto seco.
- La humedad mínima será del 30%.
- El porcentaje de sal será inferior al 3,5 % sobre extracto seco.
Características organolépticas:
- La corteza será natural, delgada, blanda, de color amarillento y con tonalidades grisáceas.
- El corte será de textura lisa, con presencia numerosa de oquedades distribuidas homogéneamente, irregulares y de tamaño variable, con aspecto azul-verdoso.
- La pasta será de color blanco marfil que evoluciona hacia color crema, de intensidad brillante, con presencia de aureola débilmente marcada dependiendo del grado de maduración.
- La pasta presentará baja elasticidad y friabilidad, firmeza débil y mediana deformabilidad, fundente al paladar, buena solubilidad y adherencia reducida.
- El olor será ligeramente ácido o láctico cuando los quesos son semimadurados, muy específico a moho.
- A medida que avanza la maduración irán desapareciendo los olores lácticos, el olor se hará más persistente e intenso y aparecerán olores y aromas a especias, afrutados e incluso aromáticos, aunque se mantiene el olor a moho.
- El sabor será intenso, salado y picante, ligeramente ardiente, más acusado cuando el tiempo de maduración es mayor y aumenta asimismo con la presencia de leches de cabra u oveja.
- Tendrá buena persistencia de sabores, especialmente en los quesos más madurados.

CARACTERÍSITICAS DEL QUESO BATIDO:

Características morfológicas:
- Se presentará en envases con contenido neto entre 20 gramos y 1,5 kilogramos.
- El batido será perfectamente homogéneo, con ausencia total de corteza.

Características físico-químicas:
- El porcentaje de materia grasa será igual o superior al 45% sobre el extracto seco.
- La humedad mínima será del 30%
- El porcentaje de sal será inferior al 3,5 % sobre extracto seco.

Características organolépticas:
- La crema será de color blanco marfil con tonalidades azul verdosas y poco brillante
- La crema será untuosa, mayor a medida que aumenta la temperatura del producto, de consistencia media, acercándose a mantecosa.
- El olor será ligeramente ácido o láctico, a moho, persistente e intenso.
- La crema fundirá bien al paladar, con buena solubilidad y adherencia media.
- El sabor será intenso y picante y aumentará con la presencia de leches de cabra u oveja.
- El sabor será salado intenso con sensación ligeramente ardiente.
- Tendrá buena persistencia de sabores.


[ Delimitación de la zona geográfica]

La zona de elaboración y maduración de los quesos protegidos está constituida por el término municipal de Posada de Valdeón (León), que incluye las siguientes entidades locales menores: Caín, Caldevilla, Cordiñanes, Los Llanos, Prada, Santa Marina de Valdeón y Soto de Valdeón.

 

 

LOS ELEMENTOS QUE PRUEBAN QUE E PRODUCTO ES ORIGINARIO SON

Los elementos que prueban que el producto es originario de la zona son los procedimientos de control y certificación.

Aspectos que se tendrán en cuenta:
- Los quesos deberán proceder exclusivamente de queserías y locales de maduración inscritos en los registros del Consejo Regulador.
- Las queserías y locales de maduración deberán someterse a evaluación inicial, de cara a su inscripción, y a evaluaciones periódicas, de cara a su mantenimiento, en los registros del Consejo Regulador.
- Los quesos deberán obtenerse según el método descrito en el siguiente apartado.
- Solo salen al mercado con garantía de origen avalada por la marca de conformidad del Consejo Regulador los quesos que hayan superado todos los controles del proceso.
- El número de contraetiquetas entregadas por el Consejo Regulador a la industria quesera irá en función de las cantidades de leche elaboradas y tipos de queso elaborado en cuanto a peso.
- Los controles y evaluaciones periódicas se basarán en análisis de la leche a su entrada en la cuba de cuajado, inspección del método de obtención, revisión de la documentación, control de existencias, toma de muestras y ensayos de producto.
- Sobre las disconformidades detectadas el Consejo Regulador aplicará, si procediera, el régimen sancionador previsto en su Reglamento.
- El Consejo Regulador dispondrá de un registro, nominal y cuantitativo, de distintivos numerados, de credenciales de pertenencia y de certificaciones emitidas.


[ Obtención del producto]

Los quesos protegidos se elaborarán exclusivamente con leche de vaca o con mezcla de leche de vaca con leche de oveja y/o cabra.
La leche recibida en las queserías será filtrada y posteriormente introducida en los depósitos de recepción, manteniéndola a 4 ºC hasta su traslado a la cuba de cuajado.

La leche tendrá una composición equilibrada entre grasas y proteínas, conforme a las diferentes características productivas estacionales de las especies de procedencia.

Los niveles analíticos mínimos en la cuba de cuajado, una vez mezclada la leche de las diferentes especies, serán los siguientes: Materia grasa: 3,5%, Proteína: 3,1% y Extracto Seco: 12,0%
La cuajada será ácido-láctica, utilizándose la dosis de cuajo precisa para que se realice en un tiempo comprendido entre 60 y 120 minutos. En la cuba de cuajado se realiza la inoculación del hongo Penicillium. La temperatura de la leche en el momento de la coagulación y durante este proceso oscilará entre 28 y 32 °C.

El corte de la cuajada deberá hacerse de forma que se obtenga un grano de aproximadamente un centímetro cúbico, dejándose en reposo entre 14 y 17 minutos. Posteriormente se agitará y se desuerará.

El moldeado se realizará en moldes cilíndricos, dejando el grano suelto. Al cabo de dos o tres horas se dará un volteo, permaneciendo en reposo veinticuatro horas.

El salado se realizará con sal seca, el primer día por una de las caras y el segundo día por la otra.

Posteriormente, los quesos se someterán al proceso de pinchado con el fin de airearlos internamente.

La temperatura de los locales de maduración estará entre los 5 y 10 °C y la humedad será mayor del 85 por 100. Salvo en lo que sea estrictamente necesario para mantener estas condiciones ambientales, la maduración se realizará en condiciones naturales.
El periodo de maduración tendrá una duración mínima de dos meses para los quesos elaborados con leche cruda, y de mes y medio para los elaborados con leche pasteurizada.

Durante el periodo de maduración se aplicarán las prácticas de volteo y limpieza necesarias para que el queso adquiera sus características peculiares.

El queso cuando se presente batido se obtendrá a partir de queso elaborado y madurado mediante el procedimiento descrito anteriormente y cumplirá las características morfológicas, físico-químicas y organolépticas ya descritas.

Para proceder al batido del queso se aplicarán exclusivamente los siguientes procesos: eliminación de la corteza del queso entero, troceado de la pasta, batido de la misma hasta adoptar consistencia de pasta homogénea y envasado.

En el último momento, previo a la expedición al mercado, se procede al etiquetado de los quesos y de los envases de queso batido.
Se considerarán prácticas prohibidas la adición, en cualquiera de las fases de obtención, de cualquier clase de colorantes, sustancias aromáticas o condimentos así como cualquier manipulación que tienda a modificar las características naturales de la corteza y, en particular, el recubrimiento con ceras, parafinas, sustancias plásticas o colorantes.

[ Etiquetado]

En las etiquetas comerciales, propias de cada firma comercial inscrita, figurará obligatoriamente la mención “Indicación Geográfica Protegida Queso de Valdeón”, así como el logotipo del Consejo Regulador. Deberán ser autorizadas por el Consejo Regulador.

Asimismo irán acompañadas de la marca de conformidad de la Indicación Geográfica Protegida que será la contraetiqueta numerada emitida por el Consejo Regulador. Esta marca de conformidad permitirá asegurar la trazabilidad del producto.

La contraetiqueta numerada deberá colocarse de modo que no pueda ser reutilizable. En ella figurará obligatoriamente la mención “Consejo Regulador de la Indicación Geográfica Protegida Queso de Valdeón” y el logotipo de la misma.

[ Vínculo con el medio]

Histórico
La producción de queso en el valle de Valdeón se remonta a la época prerromana, utilizándose en esta época como materia prima la leche de cabra.

Las primeras referencias escritas a la elaboración de queso en el valle de Valdeón se remontan a mediados del siglo XIX. Pascual Madoz, en su “Diccionario” (1845-1859) hace referencia a la producción de quesos y a la importancia del ganado cabrío en los pueblos del Valle de Valdeón.

En la segunda mitad del siglo XIX la producción de queso en el valle de Valdeón era una ocupación importante. Cuando el ganado pastaba en las majadas de altura durante el verano, la leche se transformaba en queso en las propias cabañas o se transportaba al valle. El Conde de Saint-Saud da fe de ello en 1892: “Las fuertes mozas de Valdeón suben allí mañana y tarde, con sus albarcas de tres tarugos en la base- las madreñas-, cargando a la base un zurrón de piel de cabra en el que a la ida llevan la comida y al regreso traen los odres con la leche ordeñada en la majada”.

Existen diversos testimonios que reflejan que la elaboración de queso azul en el Valle de Valdeón para su comercialización en mercados regionales constituyó una actividad importante a partir de principios del siglo XX. Entre todos ellos es especialmente relevante el de Doña Marmeta Pérez Marcos: “Mi familia es toda de Caín y yo nací también allí en el año 1922; mis padres heredaron la fórmula de sus antepasados y así fué como lo hice yo hasta hace bien poco. Echábamos “cuaju” de cabritín, cuajábamos entre 50 y 60 litros de leche al día, se hacía quesos de poco más de a kilo. Les íbamos a vender con un burro hasta Puentealmuey, que está a más de 50 kilómetros de distancia. Nada más terminar la guerra los vendía a 36 pesetas el kilo. A Arenas de Cabrales se empezó a ir a vender quesos después de la guerra, no antes. Los quesos se hacían de leche de cabra y oveja y un poquitín de vaca, y echábamos el cuajo. Cuando estaba cuajidín lo echabas en el “arno”, luego los ponías en una “duerna” y allí iba soltando el suero durante un par de días. Los sacábamos y los poníamos sobre las tablas en las chozas de las majadas a secar. A los quince días estaban listos. Pero para que se pusieran azules y buenos los llevábamos a las cuevas. Después de un mes el queso estaba buenísimo”.

Actualmente, en el valle de Valdeón coexisten procesos de elaboración similares a los utilizados hace varios siglos, con otros a los que se han incorporado nuevas tecnologías. No obstante, siguen plenamente vigentes los principios básicos del proceso de elaboración que se mencionan en el testimonio anteriormente transcrito.

Natural
La zona delimitada está inmersa entre importantes barreras naturales que la convierten en una zona perfectamente definida, siendo estas barreras el puerto de Panderruedas (1.450 metros), el puerto del Pontón (1.311 metros) y el puerto de Pandetrave (1562 metros).
Entre las altas montañas se encuentra una profunda depresión con una altitud media de 650 metros.

La climatología de la zona delimitada puede calificarse como de alta montaña. Los inviernos son fríos y largos, con heladas frecuentes (más de 100 días entre noviembre y abril), y abundantes precipitaciones, frecuentemente en forma de nieve.

Los veranos son cortos y frescos (temperatura media de las mínimas del orden de 5-6 ºC y de las máximas de 18 ºC), con precipitaciones abundantes, aunque éstas se acortan con respecto al resto del año; la humedad relativa en verano sigue siendo alta debido a las brumas y nieblas.

La precipitación media anual es de 1100 mm. en el valle y 1800 mm. en las cumbres de las montañas.
Este microclima peculiar junto con las prácticas de elaboración, son las propicias para el desarrollo de la flora microbiana inoculada que caracteriza a estos quesos.


[Estructura de control]

Consejo Regulador de la Indicación Geográfica Protegida “Queso de Valdeón”
c/ El Cantón s/n . 24915-Posada de Valdeón (León)
Teléfono: (987) 74 05 14
Fax: (987) 74 05 68

[Norma legal]

Orden AYG/27/2003, de 16 de enero, por la que se protege transitoriamente la Indicación Geográfica Protegida “Queso de Valdeón” y se crea su Consejo Regulador.

  Tronco de hongo negro y setas de cardo con ‘Mi mole de Campos’ y chips de albahaca  
Ingredientes
8 discos de pasta brick.
Para el relleno: 1/2 cebolla, 1/2 puerro, 1/2 kg. de huitlacoche, 200 grs. de seta de cardo, albahaca, sal, pimienta, aceite de oliva.
Para el Mole de Campos: 4 ñoras y pimientos choriceros, 4 guindillas rojas secas y otras 4 verdes, 1 diente de ajo, 1/4 de cebolla, 1 cucharada de piñones, 4 almendrucos, 2 tomates, 20 grs. de chocolate negro, 20 grs. de uvas pasas, sal, pimienta, canela, agua, aceite de oliva y 150 grs. de queso fresco de vaca sin curación y cremoso.
Para el tronco: Preparamos con la pasta brick o cilindros y horneamos durante 2 minutos.

Para el relleno, cortamos la cebolla y el puerro en brunoise y lo rehogamos en blanco con el aceite. Una vez bien pochado, añadimos el hongo negro cortado de la misma manera. Cuando esté en su punto añadimos la seta de cardo cortada de la misma manera y la añadimos. Salpimentamos y añadimos la albahaca bien picada. Para mi Mole de Campos: Extraemos la carne de las ñoras y reservamos. Freímos las guindillas secas sin pepitas (en el aceite). En el mismo aceite ponemos a freír la cebolla, el ajo, los frutos secos y reservamos. Asamos los tomates a fuego fuerte, pelamos y quitamos las pepitas. En el aceite anterior freímos el tomate y damos una vuelta al resto de los ingredientes. Salpimentamos, añadimos canela y chocolate. Cuando esté deshecho el chocolate pasamos todo por la termomix, lo pasamos bien con un poco de aceite de oliva. Tamizamos y reservamos. Presentación del plato: Colocamos una quenelle de queso en un lateral del plato y lo templamos. Sobre este queso colocamos los troncos de brick rellenos de la pasta de hongo negro. Salseamos con mi Mole de Campos y decoramos con unas hojas de albahaca fritas y crujientes.

Receta de Erika Sánchez (La Traserilla, Palencia).

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