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Los jamones (piezas osteomusculares correspondientes
a las extremidades posteriores del cerdo, seccionadas
por la sínfisis isquio-pubiana, constando de
los huesos coxales, fémur, rótula, tibia,
peroné, tarso y, opcionalmente metatarso y falanges,
así como la masa muscular que los envuelve),
habrán de proceder de cerdos sanos que hayan
sido sacrificados cumpliendo todos los requisitos higiénico-sanitarios
exigidos por la legislación vigente.
Los jamones en sangre tendrán un peso mínimo
de 9,5 kilos para aquellos que se presenten con pata
y de 9,2 kilos para los jamones sin pata.
Los jamones habrán de tener un espesor de grasa
de 0,8 centímetros como mínimo medido
en el punto de convergencia del músculo vasto
lateral y la punta superior del hueso isquión
(punto donde termina la babilla y se encuentra con el
hueso de la cadera), de forma que los jamones en los
que se practique el corte en "V" queden cubiertos
de grasa.
Tanto el transporte al matadero y el sacrificio de
los animales así como la obtención de
las canales y su despiece posterior, se realizarán
de acuerdo con la legislación sanitaria vigente
(Directiva 64/433/CEE). Igualmente, las industrias donde
se elabore el Jamón Serrano cumplirán
lo establecido en la Directiva 77/99/CEE.
El transporte de los jamones desde los mataderos y/o
las salas de despiece a las industrias de elaboración
se realizará siempre cumpliendo la legislación
sanitaria y en vehículos frigoríficos
de manera que lleguen a las industrias elaboradoras
con una temperatura no superior a 3º C.
Los jamones cuya presentación final sea el corte
en "V" se someterán a las operaciones
de recorte y perfilado.
En la fase de recepción de los jamones en la
industria no se aceptarán para la elaboración
de jamón serrano:
Los que presenten un peso en sangre inferior a 9,5 kg.
para los jamones con pata y de 9,2 kg. para los jamones
sin pata.
Aquellos cuya temperatura interior en el momento de
la recepción sea superior a 3º C.
Jamones con un espesor de grasa inferior a 0,8 centímetros
como mínimo medido en el punto de convergencia
del músculo vasto lateral y la punta superior
del hueso isquión (punto donde termina la babilla
y se encuentra con el hueso de la cadera), o aquellos
en que al hacer el corte en "V" no queden
cubiertos de grasa.
Los que presenten características organolépticas
o de conformación que puedan afectar negativamente
al producto final.
» Método de elaboración
Los jamones, antes de iniciar su proceso de elaboración,
se someterán a las condiciones necesarias para
conseguir una temperatura máxima de 3ºC
en el interior de la pieza.
A continuación, los jamones serán sometidos
a un proceso de presión al objeto de evacuar
la sangre remanente en los vasos sanguíneos.
Justo en el momento antes de iniciar la salazón
los jamones se marcarán de forma legible e indeleble
con un sello en el que figure la semana y el año
de inicio de la salazón, a fin de que pueda comprobarse
de forma fehaciente el periodo de curación de
los mismos.
El jamón se procesará durante un periodo
no inferior a 210 días, que comprenderá
las siguientes fases:
Salazón:
Tiene por finalidad la incorporación de la sal
común y los agentes del salado contemplados en
la Directiva 95/2/CE, a la masa muscular, favoreciendo
la deshidratación y conservación de las
piezas, además de contribuir al desarrollo del
color y aroma típico de los productos curados.
Se realizará cubriendo las piezas con sal marina,
una vez frotadas con sales nitrificantes, de las mencionadas
en el apartado anterior.
El tiempo de salazón dependerá del peso,
contenido graso y conformación del jamón
y será el necesario para alcanzar en el producto
terminado el límite de salinidad establecido
en el apartado 4.1.3, y en todo caso por un periodo
comprendido entre 0,65 días y 2 días por
kilo de peso del jamón.El proceso se realizará
en unas condiciones de Temperatura comprendidas entre
0º C y 4º C y Humedad relativa (Hr) entre
75 y 95%.
Lavado - Cepillado:
El objeto de esta fase es la eliminación
del residuo de sal en superficie.
Para ello terminada la salazón las piezas se
someterán a un proceso dirigido a la eliminación
de los restos de sal en la superficie de las piezas
acompañado, en su caso, del cepillado de las
mismas.Los jamones deberán tener una presentación
y conformación uniforme, pudiendo moldearse en
caso necesario.
Reposo o postsalado:
Esta fase tiene como finalidades el conseguir
la distribución homogénea de la sal por
el interior de la pieza, inhibir el crecimiento microbiano
indeseable y canalizar los procesos bioquímicos
de hidrólisis (lipolisis y proteolisis) que producirán
el aroma y sabor característicos.
A su vez se produce la eliminación lenta y paulatina
del agua superficial, con lo cual las piezas van adquiriendo
una mayor consistencia externa.
En esta fase, los jamones permanecerán a bajas
temperaturas manteniéndose entre 0º C y
6º C de Temperatura y con una Humedad relativa
(Hr) entre 70 y 95%.
El tiempo de permanencia de las piezas en esta fase
comprenderá un período mínimo de
40 días.
Secado - Maduración:
Durante esta fase prosigue la deshidratación
paulatina del producto y tiene lugar el sudado o fusión
natural de parte de las grasas de su tejido adiposo,
momento en el que se estima que la desecación
es suficiente.
A lo largo de esta fase se irá elevando gradualmente
la temperatura de 6º C hasta como máximo
34º C y disminuyendo la humedad relativa hasta
alcanzar valores entre el 60 y el 80%.
El tiempo mínimo de permanencia en esta fase
será de 110 días.
Envejecimiento o afinamiento:
Durante este período continúan
los procesos bioquímicos iniciados en las fases
anteriores, con intervención de la flora microbiana
que le confiere su peculiar aroma y sabor.
Los jamones permanecerán en esta fase el tiempo
necesario para completar un mínimo de 210 días
de proceso, desde su introducción en la sal,
y alcanzar una merma mínima del 33%, en relación
con el peso en sangre, salvo que en las fases anteriores
ya se hubieran conseguido ambos valores.
Así pues, el tiempo mínimo de curación
del jamón serrano, que estará en función
del peso de la pieza, no será en ningún
caso inferior a 7 meses, contados desde la fecha de
introducción de la pieza en sal. Una vez terminado
el proceso el jamón podrá permanecer a
temperatura ambiente.
Todo el proceso de curación habrá de
realizarse con la pieza osteomuscular íntegra,
pudiendo posteriormente ser deshuesado para atender
a las diferentes presentaciones comerciales.
Los jamones no se someterán en ningún
caso al proceso de ahumado ni recubrimiento de pimentón
u otras especias
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