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| Detalle
de la iglesia de San
Lorenzo (Sahagún) |
Álbum
de la iglesia de San
San Lorenzo de Sahagún |
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San
Lorenzo
La iglesia de San Lorenzo se
sitúa algo alejada del
Camino de Santiago que transcurre
por el lado meridional de la
villa de Sahagún. Cercana
a este templo se encuentra la
calle de la Morería,
donde muy posiblemente residieron
hacia 1200 los constructores
de este templo, de la casi totalmente
desaparecida iglesia de Santiago
y del muro meridional de la
iglesia de San Tirso.
La parroquia de San Lorenzo
aparece mencionada por primera
vez en un documento fechado
en 1110, en el que se dice que
en 1092 el conde Gonzalo Muñiz
se construyó un palacio
en unas tierras situadas a espaldas
de la iglesia de San Lorenzo.
La fecha de construcción
del templo actual debe situarse
dentro de la primera mitad del
siglo XIII y ya estaría
terminada cuando tuvieron lugar
las revueltas burguesas de 1253
y 1255, ya que parece ser que
un merino del monasterio se
encerró en esta iglesia
al verse perseguido por Ruy
Fernández, juez de corte
del rey Alfonso X el Sabio.
Nos encontramos ante uno de
los mejores ejemplos de iglesia
mudéjar de carácter
híbrido, en la que se
entremezcla elementos románicos,
góticos y musulmanes.
Se construye enteramente de
ladrillo y cuenta con una planta
basilical de tres naves separadas
por tres tramos por arcos apuntados
y tres ábsides semicirculares
precedidos por sus correspondientes
tramos rectos. Las naves laterales
se cubren con una techumbre
de madera mientras que en la
nave central en el siglo XVIII
se realizan unas yeserías
que imitan unas bóvedas
de arista. Los tres ábsides
de la cabecera se cubren con
bóveda de cuarto de esfera
y el tramo recto que les precede
con bóveda de cañón.
Al exterior todo el interés
reside en la cabecera de la
iglesia con tres ábsides
y una magnífica torre
sobre el tramo presbiterial
central. En el ábside
central se disponen tres cuerpos
de diferentes alturas: el inferior
decorado con arcos doblados
de herradura, el cuerpo central
con arcos sencillos de herradura
enmarcados en recuadros rectangulares
y el cuerpo superior con una
banda de sencillos recuadros
ciegos. El ábside sur
tiene dos niveles ambos decorados
con arcos de herradura ciegos
enmarcados en rectángulos
y sobre ellos un friso de esquinillas
muy desarrollado. En el ábside
norte estos mismos elementos
se han distribuido sin ningún
criterio alcanzando el friso
es esquinillas una altura de
diez ladrillos.
La torre, considerada por muchos
como la mejor de la arquitectura
románica de ladrillo,
descansa sobre el tramo presbiterial
central y consta de cuatro cuerpos
de sección cuadrada progresivamente
decreciente. El primer cuerpo
presenta ventanas ciegas, dobladas
y de arco de herradura. En el
segundo cuerpo tiene ventanas
de arco de medio punto doblado,
similares a las de la tercera
altura, que aunque dobladas
son ya apuntadas y están
abrazadas por dos líneas
de imposta. El último
cuerpo presenta cinco vanos
más pequeños a
cada lado, también apuntados.
En el lado norte se encuentra
la escalera de subida a la torre,
de planta circular, con un remate
cónico realizado en 1983.
En cuanto a la escultura, a
lo pies del templo se conservan
dos capiteles mozárabes
unidos por la base que sostienen
un cimacio ahuecado utilizado
como pila de agua bendita. Estas
piezas proceden del antiguo
monasterio de Domnos Sanctos
y se realizaron en torno al
año 930. En la nave de
la epístola , junto a
la cabecera del templo se conserva
un sepulcro de arcosolio de
finales del siglo XIII. La imagen
del yacente de piedra lleva
los cabellos recortados sobre
las orejas y hábito eclesiástico,
y conserva algún resto
de policromía en el hábito
y en el calzado. No se conserva
la inscripción pero en
la cama destacan tres sencillos
escudos que llevan sobre el
campo tres bandas. En el ábside
de la epístola se conserva
una pila bautismal gallonada
que apoya sobre un soporte de
época barroca.
Texto: Carlos Álvarez
Marcos Fotografías: Jaime
Nuño
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