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| Capitel
de la iglesia./ J.
Alonso |
Álbum
de la iglesia de San
Salvador |
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Nogal
de las Huertas (Palencia)
Iglesia
del monasterio de San Salvador
Nogal de las Huertas es un
pequeño pueblo palentino,
muy cercano a Carrión
de los Condes. En las tierras
más fértiles del
pueblo, la vega recorrida por
los ríos Carrión
y Cuérnago, se halla
el monasterio de San Salvador.
Fue fundado por la condesa Elvira
Sánchez en 1063, aunque
se tiene documentada la existencia
de palacios en este paraje durante
el reinado de Fernando I (1035-1065).
En 1093 Alfonso VI lo incorpora
al monasterio cluniacense de
Sahagún. La ceremonia
de consagración de la
iglesia no se realiza hasta
1166 y fue oficiada por el obispo
de Palencia Raimundo.
La parte más antigua
de la iglesia es el ábside
cuadrangular, cubierto con bóveda
de cañón y construido
con sillería de caliza
bien escuadrada. Junto a la
cabecera se encuentra un presbiterio
con abovedamiento de cañón
apuntado lo que indica una construcción
posterior, en época tardorrománica.
Posteriormente y como consecuencia
de las necesidades de la comunidad
monástica se decide ampliar
el edificio, dotándolo
de tres naves separadas por
pilares prismáticos que
probablemente tuvieran siempre
una cubierta de madera. Tan
sólo se conservan dos
capiteles que se enmarcan dentro
del contexto escultórico
de las últimas décadas
del siglo XI. Uno de ellos presenta
una decoración de roleos
rematados en hojas mientras
que el otro capitel tiene talladas
en cada una de sus caras unas
figuras muy simples portando
báculos. Muchos de los
elementos decorativos presentes
en estos capiteles se relacionan
con otros edificios coetáneos
a la construcción de
este monasterio como San Martín
de Frómista, San Isidoro
de León o San Zoilo de
Carrión de los Condes.
La portada meridional del templo,
ligeramente adelantada, está
formada por un arco apuntado
decorado con tres arquivoltas
que apoyan en tres capiteles
de hojas lisas que recuerdan
a los motivos vegetales que
podemos encontrar en el monasterio
palentino de San Andrés
de Arroyo. En el muro norte
encontramos otra puerta que
servía para el paso de
la iglesia a las dependencias
del monasterio, configurada
mediante un arco de medio punto
y doble arquivolta y con restos
de un capitel decorado con palmetas
de hojas cóncavas.
El monasterio sufrió
muchas reformas a lo largo del
tiempo que fueron transformando
su primitivo aspecto. En el
siglo XVII se renuevan muchas
dependencias y en 1827 Fray
Miguel Echano realiza una intervención
general en todo el edificio.
La Desamortización y
la posterior venta del inmueble
trajo consigo su progresivo
deterioro, convirtiéndose
en almacén. Se compartimentó
la iglesia adecuándola
a las necesidades agrícolas
y de vivienda particular. A
principios del siglo XX Francisco
Simón y Nieto intenta
recuperar la arquitectura del
templo pero, a pesar de ser
declarado Monumento Histórico-Artístico
en 1931, actualmente se encuentra
sumido en un estado de ruina
y abandono, siendo constantes
las noticias de derrumbamientos
de sus muros.
Texto: Carlos Álvarez
Marcos Fotografías: José
Luis Alonso Ortega
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