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Ermita / José Luis Alonso
Álbum de la ermita Nuestra Señora de la Piedad.

Itero de la Vega

Itero de la Vega es una pequeña población situada a orillas del río Pisuerga, en el límite entre las provincias de Burgos y Palencia. Es el primer pueblo palentino que atraviesa el Camino de Santiago, cuyo trazado discurre próximo a la ermita de Nuestra Señora de la Piedad y conduce hasta el famoso Puente Fitero.

La política repobladora que impulsó Alfonso III durante la primera mitad del siglo X, fue llevada a cabo en este territorio por Fernand Mentales, por orden de García Fernández, conde de Castilla. Del año 950 datan los fueros concedidos a la villa, que se puso bajo la jurisdicción de Melgar de Fernamental. Su situación geográfica ha protagonizado su historia ya que constituyó un enclave fronterizo que marcaba la línea divisoria entre los condados de Castilla y Monzón primero y, más tarde, entre los reinos de León y Castilla.

En el Libo Becerro de las Behetrías se cita a esta villa como perteneciente a la merindad de Castrojeriz y lugar de behetría de don Nuño y don Pedro López de Padiella y sus hermanos.

En Itero de la Vega se han localizado, además del hospital de San Juan de Acre y del priorato de San Bartolomé, otras seis iglesias o ermitas en su término: San Pedro, Santa María, San Andrés, San Esteban, Santiago, y Nuestra Señora de la Piedad.

Ermita de Nuestra Señora de la Piedad (o de la Virgen de Fuera)

Esta ermita, utilizada actualmente como capilla del cementerio, es un edificio de reducidas proporciones, nave única, cuya estructura original se ha visto muy modificada debido a las numerosas reformas de las que ha sido objeto. En planta muestra una caja rectangular de nave única, sin soportes exteriores o interiores que marquen tramos. Un ábside de planta cuadrada se abre al cuerpo de iglesia mediante un arco apuntado y doblado que apoya en pares de columnas adosadas con capiteles decorados con hojas de acanto muy esquemáticas. Se trata de cestas con un claro espíritu gótico, propias del siglo XIII avanzado. La cabecera se cubre con bóveda de crucería y tiene una ventana formada por una doble arquivolta decorada con bocel que apoya en finas columnas. En el lado norte de la iglesia hay una sacristía moderna, de planta cuadrada que se comunica con la cabecera a través de una arco apuntado, hoy semicerrado. La ermita cuenta también con dos portadas, una cegada en el muro sur, de arco apuntado y grueso bocel, y otra en el muro oeste que repite el mismo esquema. En la nave no se ha conservado ningún soporte interior o exterior que nos indique como era la cubierta original, pero la considerable anchura de esta nave hace difícil imaginar una cubierta de piedra, y nos inclina más hacia una cubrición de madera, similar a la que posee el edificio en la actualidad.

Probablemente, la partes más antiguas del edificio son la primitiva cabecera recta, parte del muro meridional y la ventana absidal, que siguen los planteamientos generales de la arquitectura cisterciense. En el siglo XIV gran parte del edificio se recompuso, modificándose el exterior de la cabecera, el muro meridional y la espadaña. Ya en época más reciente se modificó el lado septentrional y se construyó la sacristía adosada a la cabecera por su lado norte.

Texto: Carlos Álvarez Marcos / Fotografías: José Luis Alonso Ortega



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