El
carné del peregrino
La credencial, documento
obligado para aquellos que emprendan
el Camino de Santiago, es el
salvoconducto para alojarse
en albergues o refugios y alcanzar
la Compostelas
 |
| Credencial
de peregrinos, en
un albergue de Burgos.
/ ARGI |
|
El camino de Santiago es una
opción libre y voluntaria
quecarece de corsés oficiales
y de normas establecidas. Nadie
mide ni el tiempo utilizado
ni los itinerarios que se siguen
ni se obliga a vestir y actuar
de determinada manera. El Camino
es una opción personal
de cada caminante que un día
decide seguir las huellas de
un sendero milenario que, si
bien no tiene un principio,
sí tiene una meta final:
el sepulcro del Apóstol
en la Catedral de Santiago de
Compostela.
La riqueza cultural y espiritual
de la Ruta Jacobea ha llenado
de signos su contenido. Flechas
amarillas, conchas colgadas
del pecho o las mochilas de
los peregrinos, alusiones jacobeas
en la toponimia de ciudades
y parajes, santiagos, vírgenes,
conchas y bordones en un listado
interminable de manifestaciones
del arte religioso. Tampoco
hay que olvidar la infraestructura
propia del Camino, como son
los albergues de acogida a peregrinos
y los refugios -ya sean privados,
dirigidos por asociaciones o
de iniciativas parroquiales
o municipales-.
La credencial
Otro signo característico
del equipaje del caminante es
la credencial. Se trata de un
documento que se abre como un
acordeón cuyo diseño
fue propuesto por la asociación
palentina del Camino de Santiago
en el Congreso Jacobeo de 1987
celebrado en Jaca. Desde entonces,
la popular credencial ha pasado
por millones de manos. Este
documento debe sellarse con
los tampones de los distintos
albergues del Camino. De esta
manera, el peregrino puede acreditarse
como tal y utilizar los diferentes
alojamientos de la Ruta.
El impreso no otorga privilegio
alguno a quien lo porta pero
sí facilita un tratamiento
prioritario en los albergues,
además de servir a la
hora de solicitar la Compostela,
que es el documento final que
demuestra haber
realizado el Camino de Santiago
(o, al menos, 200 kilómetros
de su recorrido).
Sólo para peregrinos
La credencial se entrega exclusivamente
a quienes realizan todo o una
buena parte del Camino, a pie,
en bicicleta o a caballo. La
forma de conseguirla es solicitándola
a las asociaciones jacobeas,
a las iglesias o parroquias
del Camino, a los puntos de
información y, en algunos
casos, a los propios albergues.
Por otra parte, la credencial
obliga a respetar las normas
de cada albergue, y a seguir
las indicaciones de los hospitaleros
que, voluntariamente, están
al frente de ellos. En algunos
de estos lugares se da prioridad
a los peregrinos que llegan
a pie, por delante de los que
llegan en bicicleta.
Si bien el denominado Camino
francés cuenta con credencial
propia, el Camino de Santiago
del Sur de la Vía de
la Plata dispone de un documento
de similares características,
al igual que los que poseen
otras vías alternativas.
<<
volver
|