Un
nuevo estilo
de películas
'de miedo'
surge en esta
época
con una mezcla
entre elementos
fantásticos,
de terror
y comedia,
dando lugar
a personajes
memorables
no exentos
de ironía,
como Freddy
Krueger (al
que acompañaba
una escalofriante
melodía
infantil),
los monstruosos
Gremlins,
o a la parafernalia
'kitsch' de
Cazafantasmas,
cuyo enérgico
tema central
se acomodaría
con facilidad
en nuestros
tímpanos.
|