Los charros no
consiguen adaptarse
al ritmo de Segunda
División y caen
al pozo de la Segunda
B. Por su parte,
el Burgos consigue
el ascenso a la
categoría
de plata.
Los culés celebraron
con entusiasmo una
Liga que ponía fin
al dominio de los
leones en el campeonato
nacional. Por su
parte, el Real Valladolid
firmó una buena
temporada que le
llevó al decimotercer
puesto.