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Los recientes ceses de seis altos cargos
en la Consejería de Sanidad a seis
meses de que saltara a la luz pública
el ‘caso Antona’, que se cobró la ‘cabeza’
del entonces gerente de Sacyl en Valladolid
acusado de supuestas irregularidades en el
desvío de pacientes a hospitales privados,
centró buena parte del discurso del
jefe de la oposición, el socialista
Ángel Villalba.
El portavoz del PSOE fue directo al afirmar
que existe un «desconcierto» general
entre los profesionales de la sanidad, y aunque
con interrogaciones, manifestó que
en toda esta trama subyace un sistema «corrupto»
para la adjudicación de obras, servicios
y equipamientos «a los amigos»,
además de «una guerra de un sector
del PP contra otro». Por todo ello,
el portavoz de los socialistas en las Cortes
regionales invitó a Herrera a pedir
perdón a los ciudadanos «por
la pésima gestión de nuestra
sanidad pública» –previamente
había criticado las medidas adoptadas
por la Junta «que promueven la privatización
de este servicio. Burgos ha sido la primera
piedra», manifestó– y a cesar
al consejero del ramo, César Antón.
Este cese, más que una invitación
fue un requerimiento, porque Villalba anunció
a Herrera que si no tomaba la decisión,
su grupo se vería obligado a solicitar
una comisión de investigación.
Según las palabras del presidente de
la Junta, el PSOE tendrá que empezar
a tramitar esta petición, por cuanto
que señaló que César
Antón tiene «toda mi confianza,
porque estoy extraordinariamente satisfecho
con su gestión». El responsable
del Ejecutivo regional encuadró el
cese de los directores generales de la Junta
dentro de los que se producen en todos los
gobiernos –«algunos de ellos dolorosos,
pero en todo caso necesarios»– y se
refirió en este sentido a los recientes
cambios en los ministerios de Educación
y Defensa. Además, echó en cara
a Ángel Villalba el reciente episodio
ocurrido en el grupo socialista, cuando «usted
trató de cesar a uno de sus más
estrechos colaboradores (José María
Crespo) y su grupo se lo impidió...
y lo que es peor, se supo».
El portavoz del PSOE aprovechó el
resto de los cuarenta minutos de su intervención
para enumerar los compromisos que adquirió
el Ejecutivo y «sigue sin cumplir»
en empleo, cultura, mayores, acción
social y educación. El jefe de la oposición
acercó la lupa a los libros de texto
y advirtió de que en este curso «aún
no han sido gratuitos» para un tercio
de los escolares de Primaria y de ESO, calificó
de minoritario el porcentaje de alumnos que
podrán estudiar en centros bilingües
y lamentó el «analfabetismo»
de los estudiantes en lo que a conocimientos
sobre la sociedad de la información
se refiere.
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