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03/05/06
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| Juan Madrid en un banco del
recinto de la Feria del Libro. / HENAR SASTRE |
| JUAN MADRID| ESCRITOR
39 FERIA DEL LIBRO DE VALLADOLID
«No soy un desencantado»
El autor de 'Los senderos del tigre'
considera que «la Transición fue una época
miserable porque se engañó a los españoles.
Todo estaba pactado»
ANGÉLICA TANARRO/VALLADOLID
Se considera sobre todo un narrador y anda buscando
en las calles del barrio madrileño de Malasaña,
su barrio, quien le cuente una buena historia. Las paga
a 20 euros. «Es que la vida ha subido mucho».
Juan Madrid (Málaga, 1947) salió de los
circuitos de lectores de las historias policiacas cuando
Imanol Uribe adaptó su novela 'Días contados'.
Después, él mismo ha escrito guiones para
cine y televisión y, entre novela y novela, da
clases de guión cuando se lo piden. No puede
olvidar, cuando se le pone un periodista delante, que
fue cocinero antes que fraile y lo primero que te suelta
es una frase a modo de titular. «Hago novela negra
para librarme del discurso único». Hay
que llevarle muy toreado.
-Hace años no quería que le encasillaran
como escritor de novela negra. ¿Lo consiguió?
-Ahora ya no me preocupa. Tengo seis novelas y he utilizado
el género de la novela negra para contar las
historias que quiero contar. Uso los elementos del género
como materiales de derribo para construir un nuevo edificio.
Yo lo que pretendo contar es la Transición.
-¿Por qué la Transición?
-Porque fue una época miserable. Se engañó
a los españoles. Se les engañó
con la Constitución, con los pactos. Hacen falta
no ya novelas, sino ensayos que clarifiquen cómo
se gestó todo. Me pone los pelos de punta pensar
que todo estaba previsto desde el año 45 entre
la oligarquía española y Estados Unidos.
Todo se ha ido cumpliendo, como explica Juan Garcés
en su libro 'Soberanos e intervenidos'.
-Ejerció el periodismo durante treinta
años, ¿por qué lo ha dejado?
-Porque el periodismo que a mí me interesa ya
no se hace. Que es fundamentalmente el periodismo del
reportaje y la crónica. Es decir, el que está
en la frontera con la literatura, si es que esos no
son géneros literarios. Tengo mono de periodismo
y trato de quitármelo con los libros de viajes,
como el del Amazonas...
-Pero ya no puede hacer lo que le gusta en
la prensa.
-No. La Transición fue una oportunidad para
crear el periodismo moderno español, pero todo
eso se ha perdido. Se ha perdido la independencia con
los grandes grupos de poder que controlan los periódicos
y los medios audiovisuales.
-Usted fue el guionista de 'Brigada central'.
¿Cree que a las series españolas de televisión
les falta ambición?
-Es que las hacen los productores. No las hacen ni
los guionistas ni los directores. Y los productores
son muy exigentes. Hay que hacerlas de forma que den
mucho dinero y eso rebaja la calidad.
-Volviendo a la novela negra, ¿es de
los que piensan que ya no existe?
-Está en decadencia. Somos minoría, como
los filatélicos. Ahora el lector es perezoso
y se deja llevar por las narraciones cinematográficas
y por los medios de masas. Pero si un antropólogo
venusino quisiera saber dentro de dos mil años
cómo era la vida en esta sociedad tendría
que leer las novelas negras. Igual que hay que acudir
a la picaresca para saber con la sociedad española
del XVII.
-Hubo un tiempo en que se dedicó a escribir
panfletos políticos. Si tuviera que hacerlo ahora,
¿qué escribiría?
-El panfleto... Una excelente escuela de literatura.
Te obliga a ir al grano, a sintetizar, de ahí
pasé al periodismo... No sé, ahora me
resultaría mucho más difícil, porque
entonces tenía un puñado de dudas, pero
un millón de certezas y ahora tengo un millón
de dudas y solo un puñado de certezas... Pero
no soy un desencantado. Que conste. Sigo ejerciendo
la política como ciudadano y en la Asociación
de Intelectuales Antiimperialistas.
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