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Queremos un asiento, por favor
Va a ser que esto de comer sentado, o de descansar en algún momento de la jornada, es algo que solo se lleva en Valladolid. En Ceuta, en Burgos, en Galicia o en Palencia (o al menos en el entorno de sus casas regionales), nada de bancos ni asientos. Se come de pie. ¿No se le ha ocurrido a nadie colocar unas sillitas para estos días? Que se lo pregunten a las dos chicas de esta fotografía, que han de buscar aposento en el suelo (fíjese en el codo de la de la derecha, ¿duele, verdad?). Y todo para poder disfrutar de un pinchito. En cualquier caso, y a falta de mantel, la mesa ha quedado bastante apañadita. El plato, las bebidas y una pila de móviles y tabaco. Incómodas puede; pero incomunicadas, jamás. / HENAR SASTRE
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