| «Por
primera vez, sentí que en cualquier momento podías
dejar la vida»
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| 18 de junio. Incendio forestal
en los pinares del paraje de El Comeso al sur de Portillo. |
El Norte / Valladolid
La Pedraja y Aldeamayor sufrieron un devastador incendio que
se extinguió con la ayuda de los bomberos y gracias
a que se paró el viento. «Era una tarde aparentemente
tranquila y, justo cuando me dirigía a una cena –me
había maquillado mejor que el día de mi boda–,
escuché la noticia en la radio del coche y me volví
para el periódico. Acabé en los cortafuegos
en medio del pinar, guiada por uno de los propietarios. Habíamos
dejado el coche a la entrada del pinar y me adentré
hasta el fuego. Hubo un momento en que personas entendidas
nos aseguraron que estábamos corriendo un grave peligro
porque si el viento se volvía en dos segundos estábamos
abrasados. Al día siguiente, comprobé que lagartijas,
culebras, conejos y otros animales estaban totalmente calcinados.
Efectivamente había cambiado el viento. Fueron muchas
horas de trabajo y, por primera vez en muchísimos años
que llevo en esta profesión, sentí la sensación
de que en cualquier momento podías dejar la vida».
Aparte de cambiar los planes de esa noche, Henar Sastre se
sintió perdida. Algunas de las imágenes de la
exposición fueron realizadas al día siguiente
del incendio, cuando los expertos investigaban su origen y
llegaban a la conclusión de que había sido provocado
por dos rayos de la tormenta.
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