| «Tiene
su técnica y buena composición, pero sobre todo,
el don de la oportunidad»
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| 8 de septiembre. El picador,
sin soltar riendas, se acomoda entre las defensas del
toro. |
El Norte / Valladolid
Ramón Gómez elige una de sus múltiples
fotografías del pasado año. El picador Pepillo
hijo sin soltar las riendas se acomoda entre las defensas
del morlaco y durante una fracción de segundo baila
con el toro. La imagen se captó en una tarde de ferias
en el coso vallisoletano. Ramón Gómez, jefe
de Fotografía de EL NORTE DE CASTILLA, recurre a su
faceta más técnica para recordar la tarde del
8 de septiembre del 2004. «Esta es la fotografía
del instante, del segundo. No es una fotografía de
las que se prepara, ni mucho menos», explica. «Estas
son de las fotografías que se cazan, que se cogen en
el momento. Yo creo que tiene su técnica, tiene una
buena composición, pero sobre todo tiene el don de
la oportunidad», explica el fotógrafo con sus
mejores dotes didácticas. Pero ¿cómo
se presenta esa oportunidad? «Durante las dos horas
que dura una corrida estás detrás del visor
de la cámara», señala, antes de añadir
que «esto es un segundo y estás o no estás
ahí». Ramón Gómez argumenta que
«aparte de ser impactante recoge un momento del acontecer
en el ruedo. Es decir, nadie en el ruedo, ni siquiera los
espectadores, debe perder nunca la cara del toro». El
fotógrafo remata su argumento al señalar que
«aquí se demuestra, que un segundo puede ser
la muerte en el ruedo».
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