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ÁLBUM
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| Vista general del ambiente en un momento del concierto/ G. Villamil |
QuiRoberto
Terne
En
pocas ocasiones se ha visto el estadio José Zorrilla
tan repleto de música de calidad. De hecho, en
el ambiente musical no se palpó ni mucho menos
el sentir de la gran caída del cartel del Valladolid
Latino,
La calidad indiscutible de Amaral, la emotividad que
supuso la reunión de Andrés Calamaro y
Ariel Rot, la frescura de Julieta Venegas y el gancho
de Bebe fueron suficientes para dar al estadio la perspectiva
de lleno. Y por supuesto para no echar demasiado en
falta ‘La camisa negra’ de Juanes.
En otras épocas, lo de anoche se habría
calificado de festival de rock hispanoamericano sin
más, ahuyentando así las peligrosas ambigüedades
que tiene el término latino en el entorno musical,
con el reggaeton como principal sopor.
Afortunadamente, anoche el Valladolid Latino dio la
vuelta a la sartén. En cierto modo, desfilaron
por el escenario del Zorrilla una serie de grupos y
artistas que han llenado de calidad y autenticidad la
historia del rock español y argentino. De esto
mismo son responsables Amaral, los hermanos Auserón,
Ariel Rot y Andrés Calamaro, quienes, sin lugar
a dudas, fueron las
presencias estelares de la noche. Bebe y Julieta Venegas
se lo siguieron trabajando perfectamente dentro de su
momento de despege. Lena Burke, por su parte, eligió
el formato del acústico para abrir una noche
que la trató respetuosamente
Fueron así nueve horas de rock y de pop de calidad
que reflejan que el rock latino o hispanoamericano está
protagonizado por estrellas que tienen calidad, cultura
musical y algo más que rostros bonitos y movimientos
de caderas. Con un triunfo como el de anoche, la pelota
está ahora en mano de las esferas de los Grammy
latinos, premios de la música y compañía.
En el aire está si se seguirá por la vía
de la honestidad (el de ayer) o por la de la pachanga.
LENA
Apertura con ritmo y sensibilidad
al desnudo
A Lena Blurke le tocó el duro
papel de abrir la noche ante un público recién
ubicado o bien aún entrando por los accesos del
Zorrilla. De cualquier modo, la cantante cubana le echó
algo más que valor y consiguió meterse
en el bolsillo al respetable. Lejos de ofrecer un ‘show’
de espectacularidad fácil, Lena hizo lo más
difícil: estar sentada al piano durante toda
su actuación y ofrecer sus canciones al desnudo
valiéndose exclusivamente de su voz y de su habilidad
al teclado. De esta manera interpretó temas como
‘Tu corazón’ o la conocida ‘Que
te perdone dios’.
Fue un acierto que Lena abriera de un modo íntimo
una noche larga en la que hubo espectacularidad, watios
y ritmo para dar y tomar. En situaciones así
es cuando se contrasta la veracidad de un talento o
un simple rostro bonito.
JULIETA VENEGAS
La primera gran ovación bajo
ritmos puros y nativos
Con Julieta Venegas vinieron los primeros
gritos, bailes y momentos de graderío de la noche.
A la artista mexicana también le tocó
actuar iluminada por los rayos del sol más que
por los watios de iluminación.
Aun así, su estela brilló a través
de un repertorio repleto de credibilidad en el que se
presentó una novedad, concretamente el tema ‘Canciones
de amor’, un arrebato de corte folkie incluido
en el disco que se editará el próximo
martes en todo el mundo. Venegas hizo mención
al contexto histórico del evento expresando que
«todos debemos celebrar nuestra identidad a pesar
de que los principios de nuestra unión cultural
fueran violentos».
Temas como ‘Mala memoria’, ‘Andar
conmigo’ o ‘A Callar’ contribuyeron
al deseo de una mexicana cuya carrera apunta para largo.
BEBE
El coraje y la fusión como
palabras mayores
La llegada de Bebe al escenario fue como
una bocanada de popularidad. La artista valenciana se
trajo consigo la fusión entendida mayoritariamente
bajo melodías y tratamientos de rumba y de musicalidades
flamencas. Eso sí: todo ello sin obviar las nuevas
tecnologías. Bebe estuvo flanqueada por una banda
orgánica formada por guitarra eléctrica,
bajo y guitarras flamenca. Y tras ella un ‘dj’
encargado de las máquinas, samplers y ordenadores.
Bajo estas formas, Bebe recibió los primeros
momentos de la noche con un repertorio que cojeó
voluntariamente del hit que la ha catapultado a la fama
internacional: ‘Malo’. Una prueba más
del empeño de Bebe por mostrarse personal y ajena
a las reglas de una industria que, de momento, la respalda.
Tras un guiño a Extremoduro, Bebe se despidió
de un público volcado.
AMARAL
El momento de la educación
musical para masas
Amaral son las estrellas del momento.
Y para ellos fue el mejor horario de la noche. Salieron
al escenario precedidos por el sonido de la Velvet Underground.
Eva Amaral y Juan Aguirre se vinieron acompañados
del cantante de Deluxe, Xoel López a la guitarra.
Tocaron un repertorio de ‘hits’ que ya suenan
a clásicos del pop español: ‘El
universo sobre mí’, ‘Estrella de
mar’, ‘Marta, Sebas, Guille y los demás’.
Delirio general ante una hora de sabuduría pop
para todos.
ARIEL ROT Y ANDRÉS CALAMARO
La fiesta bajo una eterna canción
de rock and roll
Andrés Calamaro y Ariel Rot llegaron
con un vallisoletano a la batería: el popular
José ‘Niño’ Bruno. Suyos fueron
los momentos más emotivos. Ver juntos a los dos
Rodríguez después de casi una década
provocó un delirio general. Canciones como ‘El
marinero y el capitán’, fueron coreadas
y sentidas por una verdadera multitud de seguidores.
Andrés y Ariel también recurrieron a la
cosecha propia, aunque evidentemente el sonido fue especial.
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