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  Mercedes Cantalapiedra | Concejala de Cultura, Comercio y Turismo del ayuntamiento de Valladolid |
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| alejandro garcía sanz | diputado de cultura y turismo de la diputación de valladolid |
 

El diputado de Cultura y Turismo, Alejandro García Sanz. / El Norte

  «Debemos seguir avanzando para mejorar la calidad de lo que tenemos»

El Diputado de Turismo de Valladolid destaca la apertura a nuevos mercados, que requieren un «buen vino, pero también competitivo»

El Museo del Vino, que coordina la Diputación, recorre el pasado histórico de la elaboración de los caldos a través del marco del Castillo de Peñafiel

JUSTO ahora que el auge del enoturismo es un hecho, es necesario recordar la importante labor que la Diputación de Valladolid, a través del Museo Provincial del Vino ubicado en el Castillo de Peñafiel, viene desarrollando con su amplio programa enoturístico, que lo ha convertido en «un referente a nivel nacional e internacional» y en el museo más visitado de la provincia.
–¿Supone el Museo del Vino la mayor apuesta de la Diputación de Valladolid por el turismo enológico en la provincia?
–Seguimos confiando en el Museo del Vino
porque es el referente, como primer centro de este tipo que se abrió en la provincia hace diez años. Su atractivo, no sólo reside en el marco incomparable del Castillo de Peñafiel, sino en todo lo que contiene, empezando por la historia concerniente a la elaboración del vino desde la primera parra y también su contenido museístico. Pero son los cien mil visitantes anuales los que avalan que se están haciendo bien las cosas. Al margen de esto, también tenemos un contacto permanente con las bodegas, que se están abriendo a excursiones, a catas o a degustaciones, y con aquellas rutas que se están solicitando cada vez más a través del Patronato. En ese sentido, estamos estudiando tener una entrada conjunta para visitar una bodega y luego terminar en el Museo de Peñafiel o viceversa. También hay un trabajo permanentemente con las bodegas, especialmente a través del programa ‘Vinus Mundi’, el ‘Verano Divino’, las catas con monólogos, los cursos de catas, los amigos del museo... Con el programa ‘Vinus Mundi’ se invita a países al Museo del Vino para realizar degustaciones con profesionales. Para el año 2008, contamos con Francia, Portugal e Israel.
–¿Cuándo darán comienzo estas actividades de ‘Vinus Mundi’ para 2008?
–En el mes de noviembre, justo antes de Intur, dedicamos una semana a estos países. A partir del mes de abril empezamos a confeccionar diez días dedicados a los vinos franceses, portugueses e israelíes. A través de ‘Vinus Mundi’ estamos colaborando además con Ancona, en Las Marcas, Italia. Es una provincia con la que estamos teniendo una relación importante e incluso ha tenido presencia en la pasada edición de Intur. Ellos elaboran un vino de reflejos verdes, o ‘verdicchio’, y nosotros tenemos el verdejo de Rueda. La suerte de Valladolid es que poseemos cuatro Denominaciones de Origen: Ribera del Duero, Vino de Toro, el rosado de Cigales y el verdejo de Rueda, una zona que está subiendo bastantes enteros, y la promoción del verdejo es la que estamos intentando abrir junto con Portugal y otro país como Eslovenia, que tiene un vino muy similar.
–En algunos círculos se habla ya de cinco Denominaciones de Origen en Valladolid, con la inclusión de los vinos de las Tierras de León... ¿Qué repercusión está teniendo esta nueva situación para el enoturismo en la provincia?
–Yo creo que nosotros tenemos que hablar siempre de cuatro Denominaciones de Origen, que son las que están reconocidas, y sobre todo seguir paso a paso subiendo el nivel de la calidad del vino que están elaborando las bodegas en estos momentos. De hecho, en Cigales y en Rueda hay buenos vinos tintos, no sólo verdejo o rosado. Por lo tanto, hasta que no se amplíe esa futura denominación de Vinos de León, tenemos que seguir hablando de la calidad de las cuatro Denominaciones de Origen en la provincia.
–De modo que se trata de fomentar la calidad progresivamente...
–Sí, se están abriendo nuevos mercados, nuevas exigencias, que requieren tener un vino de calidad pero también competitivo en precio. Eso hace que tengamos que seguir avanzando, no en ampliar vinos o denominaciones, sino en mejorar lo que tenemos.
–Con ‘Vinus Mundi’ se produce casi un hermanamiento entre los lugares que recoge el programa.
–El hermanamiento existe a través del vino y de la riqueza de la gastronomía que tiene la provincia de Valladolid. Este proyecto nos está ofreciendo poder salir fuera de nuestras fronteras y a la vez que exista ese hermanamiento, no sólo con el vino, sino con los alimentos y con la cultura en su conjunto. Con la provincia de Ancona también hay proyectos gemelos como nuestra Villa del Libro y su Museo de la Carta.
–¿De qué manera ha influido la Diputación en el actual auge del enoturismo en la provincia?
–La cultura del vino siempre ha estado muy presente en la sociedad vallisoletana. Pero hemos ido mejorando a través de los profesionales enólogos, que han proporcionado mayor calidad a las cepas a la par que aumentaba la producción. El granito de arena que ha puesto la Diputación de Valladolid con la construcción del Museo del Vino ha hecho evolucionar a una zona, la de Peñafiel, que estaba un poquito estancada, con la rehabilitación de los edificios, con la apertura de casas y restaurantes, el Museo de la Radio de Peñafiel, y sobre todo con la mejora de la formación de los propios profesionales. El Museo del Vino también ha mejorado con instalaciones para niños, de modo que los padres puedan estar visitándolo y los niños jugando en un castillo en miniatura.
–¿Qué línea seguirá la Diputación en el fomento del enoturismo para el próximo año?
–Nos ha visitado una empresaria que tiene en la zona cuarenta hectáreas de olivos. La buena cocina que tenemos queremos intentar aglutinarla en estas rutas, y que todo el mundo, a través del Bus Vino pueda, tranquilamente, degustar estos productos en la bodega sin necesidad de conducir. Es bueno que tengamos esas rutas abiertas a todo tipo de actividades permanentemente, y que existan las menores trabas posibles para que el turista vea la mayor parte de las bodegas. Insisto en la idea que queremos poner en marcha de la entrada única para que, como con el euro, se pueda acceder a todas las bodegas que ofrecen las rutas.