El presidente de la Asociación de Empresarios de Hostelería de Valladolid, José Ramón García, está satisfecho por la repercusión mediática del concurso, «un certamen del que sólo podemos estar satisfechos».
-¿Cómo ha sido el nivel de los participantes en esta edición?
-Creo que incluso superior al año pasado. Pero, independientemente del nivel, hablando con los participantes vemos que tienen mucho interés por venir a Valladolid, que valoran mucho este premio porque para los ganadores supone un respaldo importante. Y es bueno para todos que los medios de comunicación hablen de Valladolid y de los pinchos. Creo que sólo podemos estar satisfechos.
-¿Necesita crecer un poco más?
-Sí, tal vez el espacio se nos quede un poco pequeño, y es algo que nos demandan los participantes y el público porque, en esta edición, la gente ha llenado las gradas.
-Además, la fórmula del concurso es novedosa...
-Sí, en ningún otro lugar los participantes se hermanan con los establecimientos de la ciudad; estos elaboran ese pincho presentado a concurso, asesorados por su creador, y lo ponen a la venta para que lo disfrute el público. Con esto se consigue un concurso diferente, más popular y al alcance de los vallisoletanos.
-Y el precio de la tapa, 1,50 euros, también es bastante razonable...
-Creo que sí, porque, seguramente, las tapas presentadas a concurso costarán más a partir de ahora, y sobre todo las ganadoras.
-¿Ha visto la crisis por algún lado?
-Hay que agradecer a las instituciones, principalmente al Ayuntamiento de Valladolid, que para este concurso no haya recortado presupuesto, con lo cual da motivos a la gente para que salga de casa e incentiva el consumo aunque sea durante una semana. A la gente, cuando se le ofrecen cosas para salir, sale, y eso es bueno para la economía local. En cuanto a ingredientes utilizados, como si no hubiera habido crisis.