09 de Febrero de 2003

El hispanista Gonzalo Navajas dice que la narrativa castellana debe revitalizarse

 
   
  Protagonizó la polémica de la jornada de clausura en Nueva York, al defender la necesidad de incorporar las nuevas tecnologías como una asignatura pendiente
 
 
ISABEL F. BARBADILLO /ENVIADA ESPECIAL A NUEVA YORK
 
     
 
De derecha a izquierda, Ramón García, coordinador de la exposición sobre Delibes; William Kelly, rector de la Cuny; Jesús M. Sanz Serna, rector de la Universidad de Valladolid; Tomás Villanueva, vicepresidente de la Junta, y Lia Schwartz y Pilar Celma, organizadoras del Congreso. / M. RAJMIL
La exposición de arte contemporáneo enmarcada en el programa Tesoros Castilla y León, que estaba prevista entre el 28 de este mes y el 27 de marzo, se pospone inicialmente hasta otoño, según anunció ayer en Nueva York el vicepresidente de la Junta y consejero de Educación y Cultura, Tomás Villanueva. La decisión tiene su origen en el ambiente prebélico que se vive en estos momentos en EEUU. Los responsables de la Ace Gallery, donde estaba previsto el encuentro, han entendido razonable posponer el acontecimiento.

Tomás Villanueva, que realizó el anuncio en el seno del Congreso Internacional Miguel Delibes, entiende que la muestra debe de coronar el programa Tesoros de Castilla y León con tanto éxito como el resto de las actividades que se han celebrado en la capital neoyorquina desde el pasado año. El pensamiento generalizado consiste en que la exposición ha de tener lugar con la mayor brillantez posible y en este momento la situación que se vive no es la mejor para que una exposición de altura tenga el éxito apetecido.

Villanueva, que ha informado de esta decisión al presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, ha subrayado que no se trata de suprimir, sino de posponer la muestra. «El propio Gobierno de la comunidad está interesado, más que nadie, en que la exposición de Arte Contemporáneo se celebre, de modo que sirva de colofón a todo el programa de actividades culturales desarrollado durante meses en Nueva York. Esta muestra ha de poner la guinda a Tesoros de Castilla y León».

Foros para la paz

En referencia a la crisis internacional que se debate en Naciones Unidas y que puede desembocar en una guerra en Irak, el rector de la Universidad de Valladolid, Jesús María Sanz Serna, mostró su preocupación por la paz en el mundo durante su intervención en el congreso sobre Miguel Delibes. Sanz Serna afirmó que los intercambios culturales como el que se clausuró ayer deben servir de foros de encuentro para evitar conflictos.

Justamente, la comunidad universitaria debe dejar constancia del respeto a las posiciones ajenas, dijo Sanz Serna, y este congreso de Nueva York, que gira sobre un escritor que ha preservado la cultura española ha de servir para dar el mensaje de la necesidad de convivir con otras civilizaciones.

En coincidencia con la segunda jornada de la estancia en Nueva York, Villanueva visitó la exposición ‘Los primeros europeos. Tesoros de la Sierra de Atapuerca’, que acoge desde el pasado 9 de enero el Museo Americano de Historia Natural.

Hasta el 5 de febrero 22.200 personas habían recorrido la exhibición sobre los hallazgos en Atapuerca, pese a las bajas temperaturas de la ciudad.Los asistentes al Congreso Internacional Miguel Delibes de Nueva York se revolvieron ayer varias veces en sus asientos durante la conferencia del hispanista Gonzalo Navajas, docente de la Universidad de California Irvine, quien abrió la segunda y última jornada del encuentro de estudiosos de la obra del escritor vallisoletano.

Ya al inicio de sus palabras, el profesor de Literatura Moderna y Española había solicitado la benevolencia de algunos de los presentes que iban a ser blanco de su diana, es decir, de los escritores leoneses Luis Mateo Díez, Jose María Merino y Juan Pedro Aparicio, quienes por la tarde participaron en un coloquio sobre la herencia de Miguel Delibes.

En una intervención calificada al menos de «sugerente» por la mayoría de académicos, el profesor Gonzalo Navajas apeló a la necesidad de reconciliar el viejo humanismo con las nuevas tecnologías, lo que le dio pie a sugerir que este hecho constituye la asignatura pendiente de la actual narrativa castellana y leonesa y de los representantes del humanismo clásico, en el que, por supuesto, incluyó al propio Miguel Delibes. Partiendo de que «la tecnología y la nueva temporalidad han impactado a la literatura» y que «la tecnología impide el detenimiento en el presente y se obliga a cambios imperativos», Navajas construyó un denso y profundo discurso, apoyado en teorías psicológicas y filosóficas, para analizar algunas de las características que comparte el grupo de novelistas -espacio geográfico y descripción de mundos anclados en el pasado-. «Proponen seres ejemplares que han quedado excluidos de un presente que consideran degradante». Una exaltación nostálgica del pasado que dijo estar ausente en la narrativa norteamericana, quizá porque Estados Unidos «carece de Historia» y no siente esa «ambivalencia frente a las nuevas tecnologías que tiene Europa». La conclusión del profesor Navajas consiste en que tecnología y humanismo no sólo no son incompatibles, sino que se necesitan mutuamente. Y se mostró rotundo al afirmar que «el discurso tradicional requiere una revitalización».

«No existe divorcio»

El rechazo a estas tesis fue unánime en Juan Carlos Aparicio y José María Merino. «Yo creo que no existe tal divorcio», declaró Merino, quien recordó que la confrontación entre humanismo y tecnología ya se planteó en el siglo XIX. En su opinión, este fenómeno hoy no está vivo,aunque admite que pueden existir reivindicaciones de ciertos valores humanos pre y pos industriales que siguen vigentes. «No hay ningún paraíso perdido. El hecho de que uno piense que la guerra que se avecina pueda ser una barbaridad, no quiere decir que añoremos Arcadia, sino que lo que uno añora es el sentido común», apostilló.

Tampoco Aparicio se sintió identificado con la línea expuesta por Navajas. Explicó que pertenece a una literatura que nace del lugar donde vive, una ciudad pequeña en la que se dan todas las circunstancias vitales de lo urbano. «En todo caso, sería la vida urbana provincial, que es un microcosmos que simboliza el mundo y en el que cabe todo, incluida la conferencia de Navajas». Y Merino, ligeramente disconforme con el profesor de California, sostiene que nadie plantea ahora volver al arado o a la noria. «Todos sabemos que la tecnología está al servicio del ser humano si se utiliza bien». Ambos suscriben la reivindicación del viejo humanismo de Delibes, «el humanismo sustantivo de nuestra especie», explica Merino, y corrobora Aparicio: «Delibes no caza a flecha». Pero cuando se le indica que el vallisoletano escribe con estilográfica, Aparicio responde: «Pero usa escopeta, así que no hace ascos a la tecnología moderna».

Luis Mateo Díez considera la confrontación humanismo-tecnología de una importancia «vital» en el arranque del tercer milenio y está convencido de que va a ser uno de los grandes temas para los jóvenes escritores. «Un elemento crucial de la creatividad es esa gran contradicción de tu propia memoria que tira de tí hacia el pasado y de tu situación en el mundo, en un presente que casi no existe porque está secuestrado por el futuro».

El Congreso Internacional concluyó ayer con la presentación de la guía académica para el estudio de la obra del escritor y con una conferencia de Gonzalo Sobejano, uno de los hispanistas norteamericanos más prestigiosos, quien en 1981 realizó un estudio introductorio de 123 páginas sobre la versión teatral de 'Cinco horas con Mario'.

 
     
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