XXV años del cierre de la presa de Riaño XXV años del cierre de la presa de Riaño

Ramiro PInto | Ecologista y poeta
«Recuerdo el derribo de Riaño con desolación, fue una derrota»

Fue uno de los que lideró la resistencia contra el embalse y ahora, 25 años después, Ramiro Pinto recuerda aquellos momentos y reconoce que la emoción le lleva casi hasta llorar.

Elena R. Costilla

09/05/2012

POEMA A RIAÑO por R. Pinto


Aún el viento arrastra las hojas
y mece la hierba de la pradera.
Aún sigue azul el azul del cielo
y lo indestructible no se puede destruir.
Aún matan y golpean unos
y otros aman y resisten.
Pero siempre vence
la sonrisa a la orden,
el baile al desfile,
el corazón abierto
a la razón de Estado,
la mano limpia
a la mano armada,
el trabajo libre
al trabajo esclavo.
Porque vencer es ser libre,
como el viento.
Vencer es amar y luchar,
el resto, recovecos
de lo que son:
dinero y hormigón.
¡Ellos son dinero y hormigón!
sombra de la primavera,
ladrones del sol,
la luna y el viento,
destructores de la victoria
que grita silencio.

 

" Para él Riaño es la historia de una derrota, pero, como todo, también sirvió de aprendizaje. Cree que gracias a esta lucha aumentó la concienciación sobre el medio ambiente y la ecología y que las movilizaciones, que en el pueblo de Riaño no triunfaron, sirvieron para evitar otras dos obras similares, los embalses de Vidrieros (Palencia) y Omaña (León).

-¿Cómo recuerda, después de un cuarto de siglo, el desalojo y la demolición de los pueblos del valle de Riaño?

-La palabra que lo define es desolación. Se ha destruido de una manera total, se ha anulado el espacio para nada, incumpliendo totalmente el proyecto. Se hizo con unos objetivos que han desaparecido. Cuando lo pienso, lo recuerdo en parte con cariño y en parte con tristeza, porque no dejó de ser una derrota.

-¿Realmente cree que no ha servido para nada?

-Había otras alternativas, algunas se van a aplicar ahora y varios estudios de viabilidad descartaron 30.000 hectáreas porque no eran aptas para la reconversión. Además, creo que no hay un proyecto de regadíos, no se han hecho los canales secundarios. Lo que pedimos ahora es que una parte de las 84.000 hectáreas que no se van a regar repercutan en el embalse bajando la cota a 1.080. Sería un acto de compensación de lo que se hizo para nada.

-¿Qué quiere decir con eso de la cota 1.080?

-Izquierda Plural ha presentado una Proposición No de Ley en el Congreso para que baje la cota del pantano de 1.100 (metros sobre el nivel del mar) a 1.080 y así recuperar un espacio para bosques y pastos que no perjudicaría a nadie y no tendría coste. Permitiría mantener la explotación hidroeléctrica y el agua acumulada seguiría para ser utilizada.

-¿Se trabaja para vaciarlo completamente?

-Hoy es inviable, pero el movimiento para la recuperación del valle de Riaño se ha planteado varios pasos. Este es el primero.

-¿Cuántos días estuvo encaramado a un tejado?

-25 días en total. Nos bajaban, nos retenían en Cistierna y León, y después volvíamos a subir, hasta que no hubo más tejados donde encaramarse. Todos estábamos muy concienciados.

-¿Cómo recuerda la actuación de las fuerzas de seguridad?

-A una mujer que estaba en un tejado la han indemnizado por ejercicio de terrorismo de Estado, porque le dieron en un ojo con una pelota de goma. Fue una cuestión desproporcionada, las fuerzas de seguridad actuaron contra gente desarmada. Fue demasiado contundente, tanto que sorprendió. Se hizo muy rápido, les corría prisa porque el pantano se cerró oficialmente el 31 de diciembre. Si se hubiera cerrado el 1 de enero habría que haber aplicado, de manera retroactiva, una ley de impacto ambiental y no la habría superado.

-Usted también formó parte de la lucha contra el pantano de Omaña. ¿Cree que pudo ser una de cal y otra de arena para la provincia de León?

-En parte sí, la resistencia de Riaño salvó Vidrieros (Palencia) y el valle de Omaña, además había pasado un tiempo y la propia legislación impedía que se hiciera. A eso hay que sumar una mayor conciencia ecológica. Riaño fue un revulsivo para ver la importancia del medio ambiente. Estar en los tejados permitió que se hiciera visible la necesidad de luchar por los temas medioambientales. A partir de ahí hubo un incremento tremendo de la concienciación.

-Llegaron incluso a Bruselas. Usted era candidato del Partido Verde al Parlamento Europeo, ¿se sintieron respaldados por Europa en esta causa?

-En el Parlamento Europeo había un rechazo fuerte porque se consideraba una barbaridad, pero ocurrió algo. Hubo una manifestación de regantes, se manipuló una foto de portada en los periódicos en la que decía que 25.000 personas sedientas clamaban por el pantano, y eso creó tanta presión, que hasta los grupos verdes se abstuvieron. Luego, varios europarlamentarios al ver la foto real dijeron que lo sentían, que les habían engañado

-Si digo Riaño y le pido que resuma en una frase lo que le viene a la cabeza

-Me dan ganas de llorar (silencio), me emociona. No solo es la destrucción, sino todo el engaño que hizo que se creyera, se inoculó el miedo en la población. Fue muy fuerte.

 


 

Antonio Resines, Álvaro de Luna y otros actores en el pueblo.Manifestaciones en León, Valladolid e incluso Madrid, y hasta una película
Dos jóvenes intentaron colocar una pancarta sobre Riaño en el Congreso

S. Andrino

El año 1986 sacó a la calle a miles de personas en contra, inicialmente, del cierre de la presa de Riaño. Los titulares de los periódicos entonces hablaban de «10.000 personas en la capital leonesa», «Veintemil voces a favor de la presa de Riaño», o «Un militante socialista provocó a los manifestantes de Valladolid», como se podía leer en las páginas de El Norte de Castilla de finales del 86. Junto a estas manifestaciones, un grupo de mujeres contrarias al cierre de la presa organizaron en plena Puerta del Sol de Madrid, el reparto de narcisos, una de las flores típicas del valle de Riaño, pidiendo su conservación.


Pero a la acción social se sumó también la reivindicación política, sobre todo, de los grupos de izquierdas. El entonces secretario general del PCE, Gerardo Iglesias, después de realizar una visita al pueblo, propuso plantear la defensa del valle de Riaño en Madrid organizando incluso una fiesta de fin de año en la localidad de la montaña leonesa. En este último acto participaron populares artistas, entre los que estaba el actor Imanol Arias que, en más de una ocasión, protagonizó escenas en contra de que se anegara su pueblo.


Donde sí que participaron actores como Antonio Resines, Alvaro de Luna, Santiago Ramos y Cristina Collado fue en el intento de proyectar en Riaño la película 'Luna de lobos', de Julio Sánchez Valdés, basada en el libro homónima de Julio Llamazares. La cinta contaba la historia de los últimos maquis de León. Sin embargo, problemas, sobre todo eléctricos, impidieron el pase.


Y además, un día antes de Nochebuena dos miembros de la Coordinadora para la Defensa de las Aves intentaron desplegar una pancarta en el pleno del Congreso de los Diputados pero no lo logaron porque se lo impidieron dos inspectores de Policía.

 




 
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