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[Resumen 2005 en imágenes]
FEBRERO 1|2|3
 

12/02/05

Un incendio destruye el edificio Windsor sin que la investigación haya esclarecido las causas

Madrid. El emblemático rascacielos, de 106 metros de altura y 32 plantas, fue demolido con seis meses de adelanto en una operación que ha costado 15,3 millones de euros

El Norte. Valladolid

Los bomberos sofocan el incendio del Windsor. / susana vera

En la media noche del sábado 12 de febrero se declaró un incendio en el rascacielos Windsor, situado en la zona madrileña de Azca, que dejó el edificio de 106 metros de altura convertido en un esqueleto ennegrecido por el humo y las llamas.

El edificio, que fue construido en la segunda mitad de los años setenta y cuyas plantas estaban ocupadas en su mayoría (más de 21 de un total de 32) por la consultora Deloitte ardió sin que hasta la fecha se hayan podido esclarecer las causas del siniestro.

La demolición del edificio Windsor ha costado 15,3 millones de euros que sufragará la familia Reyzábal, propietaria del inmueble. El derrumbe comenzó en marzo y, aunque se calculaba que duraría casi un año, las labores concluyeron el 1 de septiembre.

Más de diez mil trabajadores de la zona Azca se vieron afectados por el cierre del complejo a consecuencia del incendio de la torre Windsor. Algunos de ellos, como los de la consultora Deloitte y los del despacho de abogados Garrigues, las dos compañías más afectadas, fueron reubicados en otras instalaciones, mientras otros muchos solo pudieron acudir a las inmediaciones del lugar para comprobar a distancia la situación de sus empresas.

Diez meses después del siniestro, aún se desconocen las causas que lo provocaron a pesar de las incógnitas que han rodeado el incendio del emblemático edificio. La presencia de dos personas en el inmueble en pleno incendio, revelada por un vídeo doméstico, dio un vuelco inesperado al suceso y a las circunstancias que lo rodean.

Los vigilantes del Windsor aseguraban que nadie pudo haber entrado sin su conocimiento, salvo si hubieran accedido desde los sótanos, y los bomberos explicaron además que, aunque pueda parecer que el incendio estaba por encima de las plantas en las que aparecían las imágenes de personas, la temperatura allí habría sido tal que nadie podría haberla soportado sin equipos especiales. Este dato llevó a los bomberos de Madrid a descartar la presencia de personas en el edificio durante el siniestro.

Otro elemento que contribuyó a aportar más intriga fue el hallazgo de la Policía Municipal de un butrón en una zona de garajes del subterráneo de Azca que pudo ser horadado diez días después del incendio por alguna persona para salir del edificio Windsor, al que supuestamente accedió por otro lugar, según indicaron fuentes conocedoras de la investigación. Sigue la intriga.

 
Alejandro Amenábar, posa junto a Fernando Bovaira y Gwyneth Paltrow, tras ganar el Oscar a ‘La mejor película extranjera’. / A. Ororizo

Amenábar logra el cuatro oscar de la Academia para España por ‘Mar adentro’


«And the Oscar goes to... ¡España!», pronunció Gwyneth Paltrow aquel 28 de febrero. Alejandro Amenábar consiguió el cuarto Oscar a la mejor película de habla no inglesa para una cinta española. Fue el último eslabón del recorrido triunfal de ‘Mar adentro’ por medio mundo.

La película se quedó sin la estatuilla al mejor maquillaje, pero en la fiesta de Hollywood se habló más castellano porque el uruguayo Jorge Drexler se llevó el Oscar a la mejor canción por ‘Al otro lado del río’, tema que compuso para ‘Diarios de motocicleta’ y que interpretó Antonio Banderas con Santana. En cambio, el cántabro Nacho Vigalondo se vino de vacío en el apartado los cortometrajes al que llegó nominado por ‘7:35 de la mañana’.

Unos y otros compartieron
escenario con el gran Clint Eastwood que, a sus 75 años, fue el gran triunfador de esta 77 edición con las cuatro estatuillas que recibió ‘Million dollar baby’, entre ellas, mejor película, director y actriz.