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Un
característico muletazo de Litri a pies
juntos.
Gregorio
Sánchez cita con la zurda a su enemigo.
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Antonio Ordóñez
y Gregorio Sánchez, que se presentó
en Valladolid, tuvieron brillantes actuaciones
y fue apoteósica la novillada que cerró
la feria |
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Miguel Báez ‘Litri’ fue el
triunfador de la feria de 1856, tras una brillante
actuación en la tarde del 17 de septiembre,
en la que cortó tres orejas a sendos toros
de Antonio Pérez Tabernero, con salida
final de la plaza a hombros. Este éxito
del diestro onuvense le hizo merecedor del trofeo
San Pedro Regalado, que le fue concedido por el
Ayuntamiento de Valladolid.
Comenzó el ciclo ferial
el domingo, 16 de septiembre, con una corrida
de la Marquesa de la Deleitosa, que resultó
manejable. Muy torero estuvo toda la tarde Antonio
Ordóñez, quien cortó una
oreja a cada uno de sus dos enemigos. La espada
hizo perder trofeos a César Girón,
pero dio la vuelta al ruedo en los dos toros que
le correspondieron. Dámaso Gómez,
que sustituía a Joselito Huerta, cortó
una oreja del tercero de la tarde y fue silenciada
su labor en el toro que cerró el festejo.
El lunes, 17 de septiembre, se
lidiaron seis toros de Antonio Pérez Tabernero,
los famosos ‘apes’, que en aquella
época todavía gozaban de un extraordinario
prestigio. Este día, en el ruedo vallisoletano
pelearon bien con los montados pero su juego,
en conjunto, fue desigual. Miguel Báez
‘Litri’ fue el más favorecido
por el sorteo, tuvo una gran tarde, cortó
tres orejas y salió a hombros. Antonio
Ordóñez saludó en su primero
y cortó una oreja al segundo de su lote.
Emilio Ortuño ‘Jumillano’ fue
ovacionado en los dos toros que pasaportó.
La corrida del martes, 18 de septiembre,
contó con el prólogo ecuestre de
Ángel Peralta, quien fue muy ovacionado
tras dar muerte a un toro de la Marquesa de la
Deleitosa. En la lidia ordinaria se corrieron
seis toros de Arauz de Robles, desiguales de presentación
y juego. Jumillano fue cogido por su primero.
Asistido en la enfermería de la plaza,
se le apreció una fuerte contusión
abdominal y lesiones y erosiones en ambas manos
de pronóstico reservado. No salió
a matar su segundo, por lo que César Girón
tuvo que torear tres. Cortó la oreja a
su primero y carecieron de relieve las faenas
a los otros dos. Gregorio Sánchez, que
hacía su presentación en Valladolid,
obtuvo un apéndice y dio dos vueltas al
ruedo en su primero y estuvo muy aseado en el
último de la tarde.
El domingo 23 una novillada puso
el cierre a la feria taurina de hace medio siglo.
Se lidiaron seis utreros de Manuel Santos Galache
que propiciaron un festejo apoteósico.
Francisco Vega ‘Curro Puya’ dio la
vuelta al ruedo en sus dos enemigos. Rafael Girón
dio la vuelta al anillo en su primero y cortó
las dos orejas de su segundo. Curro Girón
cortó cuatro orejas y un rabo, tras una
actuación pletórica de arte, valor
y variedad, en la que lució en todos los
tercios. Al final, aunque Curro Puya no cortó
orejas, los tres diestros salieron de la plaza
a hombros.
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