Entrevista a manuel martínez erice
 
«El público de Valladolid sabe agradecer
el espectáculo si es digno y de calidad»
 
 

Manuel Martínez Erice.

 

Manuel Martínez Erice, apoderado, ganadero y empresario, es conocido, al igual que su padre, José Antonio Martínez Uranga, por el apodo de ‘Los Choperitas’, al pertenecer a esa gran saga de empresarios taurinos. Él es uno de los encargados de dirigir el futuro de la empresa Taurodelta, gestora de la plaza de toros de Valladolid durante los próximos cuatro años, algo que no es nuevo para ellos, ya que también la gestionaron en los trienios de 1988 a 1990 y de 1997 a 1999. A la presentación del cartel de la Feria de la Virgen de San Lorenzo acudió Manuel Martínez Erice mostrando un programa «en el que están incluidas las principales figuras del momento y también las más firmes promesas».

—¿Van a estar todos los que son?
—Creo que hemos elaborado un cartel muy completo en el que está representado el presente y el futuro del mundo de los toros. Unas promesas que, realmente, son las que tienen que ir asumiendo la responsabilidad, como es caso de Sebastián Castella o Alejandro Talavante, dos diestros en los que están depositadas muchas esperanzas.

—Tampoco se ha querido olvidar a los toreros de la tierra.
—No podíamos olvidarnos de ellos. Creo que toreros como Luguillano o Manolo Sánchez llevan muchos años apareciendo en los carteles de la feria de septiembre de Valladolid y seguirán acudiendo, porque su interés no ha decrecido, al menos en esta ciudad.

—Este año se va a contar con, prácticamente, todas las figuras, incluido Enrique Ponce, a diferencia de lo que sucedió el año pasado.
—Está claro que el diestro de Chiva (Valencia) es una figura del toreo y su presencia está más que justificada en cualquier plaza de toros del mundo. Lo extraño fue que faltara en Valladolid en anteriores ocasiones, pero siempre ha sido por causas excepcionales. Lo cierto es que siempre intentamos mejorar todo lo posible respecto a años anteriores y para ello nos hemos esmerado a conciencia con el propósito de lograr el mejor cartel de todos los posibles. Este año nos hemos inclinado por realizar un cartel más torerista que torista, aunque tampoco descartamos que suceda lo contrario en futuras ocasiones.

–Unos empresarios como ustedes que están presentes en otras plazas del país, ¿cómo calificarían al público vallisoletano?
–Aunque suene a peloteo, lo cierto es que, aunque ya lo he comentado muchas veces, el público de la capital vallisoletana es el adecuado, es el que va a los tendidos y sabe comportarse. Además, es un público que va a los toros con un talante optimista, con ganas de divertirse, aunque, no por ello, se deja engañar. En definitiva, los aficionados normalmente saben agradecer el espectáculo, si éste es digno y de calidad.

—¿Nada que ver con el público de Madrid por ejemplo?
—El público de Madrid no se puede comparar ni con el de Valladolid ni con el de ninguna otra ciudad de España. Es muy especial. Pero lo cierto es que siempre hay diferencias entre las aficiones.
Hay algunas que son más amables y otros que no lo son tanto. Públicos muy exigentes y otros, sencillamente, que son aburridos. Hay para todos los gustos.

—Al margen de los festejos taurinos, ¿el coso del Paseo Zorrilla, va a seguir acogiendo otro tipo de espectáculos a lo largo del próximo año?
—En efecto. Este año hemos acogido algún concierto, alguna cosilla. Algo que seguiremos haciendo. Nosotros estamos abiertos a todo lo que llegue, pero, eso sí, siempre que sea digno. No tenemos intención de abrir la plaza de toros a cualquier espectáculo sin que suscite el suficiente interés entre el público.
Á. Manso