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Es frecuente apoyarse en la opinión
de quienes poseen un lenguaje preciso y la capacidad
de definir serenamente los aspectos esenciales del hombre.
También lo es justificar este hecho en la oportunidad.
Y, efectivamente, recordar aquí la observación
de Paul Valery cuando escribió Se entra en el
futuro retrocediendo adolece de ambas pretensiones.
Cualquier intervención
en materia de museos parte de la singularidad que establecen
los objetos que conservamos de nuestro pasado y que
son la concreción de nuestra memoria histórica.
Ellos lo explican y definen. Comprender nuestro presente,
nuestra cultura y establecer los mecanismos de progreso
implican efectuar ese retroceso para encontrar la explicación
y el modo de futuro que pretendemos. Más aún,
el futuro de nuestra sociedad señala, como una
demanda, una preferencia creciente por la información
y servicios de índole cultural que sólo
los museos pueden ofrecer.
Nuestro compromiso se dirige, desde esta perspectiva,
en dos direcciones: una política de museos que
logre un mapa regional equilibrado que permita el acceso
a distintos tipos de museos (por su contenido y orientación
funcional) mediante su creación y puesta en marcha,
y la constitución de los museos como un servicio
público de índole cultural a través
del Plan Regulador de Museos de la Comunidad de Castilla
y León.
Si nos detenemos en
el primer objetivo, hemos de comenzar citando el Museo
de la Evolución Humana que se edificará
en Burgos, según el proyecto arquitectónico
de Navarro Baldeberg, y siguiendo el criterio establecido
por una Comisión especializada, convocada para
la redacción del Proyecto museológico
que defina los contenidos y las pautas para su adaptación
eficaz a los espacio expositivos. Basado lógicamente
en los excepcionales hallazgos de la Sierra de Atapuerca,
el Museo nace con la finalidad de hacer comprensible
y difundir el apasionante proceso de la evolución
humana desde sus parámetros biológico,
social y cultural. Aunará la investigación
científica con la difusión de los contenidos
para constituirse en un referente mundial para el conocimiento
de la evolución humana.
Un contenido profundo
y de especial relevancia para nuestra comunidad autónoma
es el establecido como objetivo para el Museo Etnográfico
de Castilla y León en Zamora. Desde la perspectiva
de la antropología, este museo trata de la identidad
de nuestra cultura, identidad que, sorprendentemente,
encuentra su definición más exacta en
la diversidad cultural de nuestra cultura y a través de nuestra geografía. Este museo que
arranca de
lo que ha sido nuestra sociedad tradicional, es, más
que ningún otro, un museo de presente pues su
contenido obliga a explicar y hacer evidente incluso
el hoy cotidiano de nuestra cultura.
Iniciado en 1997, la obra, casi concluida, dará
paso al proceso de definición e instalación
de lo que constituye el proyecto museográfico,
entendido éste como un complejo sistema de información.
Diferente resulta la
definición del Centro Museo de Arte Contemporáneo
de Castilla y León (MUSAC), que se ha iniciado
su construcción en la ciudad de León.
No hay duda de que la creatividad artística es
uno de los signos más elocuentes de la vitalidad
de una sociedad. La creatividad entendida, no sólo
como la creación intelectual y física
de la obra de arte, sino también como la capacidad
de recreación y disfrute del arte por el espectador.
Desde esta perspectiva, el MUSAC no es un principio
sino el resultado lógico del firme compromiso
que la Junta de Castilla y León ha mantenido
en el estímulo y apoyo a la creación artística.
Pero este arte de la contemporaneidad necesita de un
contexto global para su comprensión. En este
sentido, el museo tiene como objetivo ofrecer a los
habitantes de esta Comunidad autónoma la posibilidad
de conocer el arte y las corrientes internacionales
con la inmediatez que sólo un museo así
orientado puede resolver.
La difusión del
arte contemporáneo, la puesta al servicio de
la sociedad de una fuente de conocimiento y disfrute,
es más eficaz cuando la presentación se
aborda desde enfoques y perspectivas diferentes y complementarias.
Consciente de ello, la Junta de Castilla y León
ha establecido un marco de colaboración y cooperación
con las Instituciones que pretenden objetivos afines.
Entre ellos el Museo Patio Herreriano y el Proyecto
CASA de Salamanca, o, a otro nivel de participación,
el apoyo prestado a
la Fundación Esteban Vicente de Segovia.
Dentro del territorio
de la Comunidad Autónoma las actividades de extracción
del carbón tienen un protagonismo económico
y social muy importante desde finales del siglo XIX
hasta la actualidad, fundamentalmente en el norte de
las provincias de León y Palencia. Este sector
económico ha ido generando un paisaje humanizado
e industrializado formado por un amplio conjunto de
instalaciones relacionadas con la obtención del
mineral, con su manipulación, transformación
y transporte, así como por todo el conjunto de
dotaciones complementarias –viviendas, centros
hospitalarios o escuelas–. Entre todas las comarcas
mineras un conjunto excepcional es el que corresponde
a la cuenca minera de Sabero en la provincia de León,
donde se han conservado las instalaciones que forman
parte de las primeras experiencias siderúrgicas
de España y un amplio muestrario de construcciones
y maquinaria vinculadas con la explotación del
carbón a lo largo de un siglo.
La necesidad de transmitir
y difundir este significado, ha motivado que la Junta
de Castilla y León haya creado un Museo destinado
a la Minería en la comarca de Sabero, en la que
se mantiene uno de los conjuntos industriales más
relevantes de la Comunidad Autónoma. En este
Museo se quiere mostrar la transformación de
una sociedad rural por los nuevos requerimientos energéticos
derivados de la revolución industrial, poner
en valor y mostrar al público un conjunto de
minas y sistemas de explotación mineras, proteger
y conservar unos bienes patrimoniales excepcionales,
explicar la forma de vida y el trabajo vinculados con
la obtención de estos recursos y tener en funcionamiento
un centro de estudio y documentación del patrimonio
industrial.
No podemos dejar de
mencionar el programa de la Consejería de Educación
y Cultura que, bajo la denominación de Constelación
Arte, logra establecer un clima de estímulo al
arte contemporáneo creado en nuestra región,
a la vez que una plena difusión de calidad.
El segundo objetivo
de la Consejería de Educación y Cultura
se orienta, como señalábamos, a lograr
que los museos se conviertan, en un verdadero servicio
público de carácter cultural. La riqueza
de nuestros museos provinciales así lo requería.
El Plan Regulador de Museos, ya en desarrollo, se establece
como un plan de accesibilidad del público a estas
instituciones culturales. En él se incluyen no
sólo la renovación paulatina de las instalaciones
arquitectónicas y de equipamiento, sino el programa
de informatización en el tratamiento técnico
y administrativo de los fondos que facilitará
la investigación y difusión de nuestra
historia, el establecimiento de un programa educativo
coherente y uniforme que convierta a los museos en un
verdadero recurso educativo dentro de los planes escolares
o la apertura de las bibliotecas especializadas de estos
centros, gestionadas por criterios de biblioteconomía,
al público de un modo regular por citar sólo
algunas de las líneas establecidas.
La ampliación
de la oferta de servicios parte del estudio de los distintos
perfiles de público y de los modelos de visita
que se realizan. Así a la oferta educativa reglada
van a sumarse otras iniciativas que faciliten la visita
de tipo familiar a los museos, una vez confirmado que
este perfil de público es creciente. Dentro de
ello, se presentan algunas iniciativas en el panorama
museístico como es el establecimiento, dentro
del museo, de un itinerario adaptado a un público
infantil que será una realidad este año.
Igualmente decisiva es la orientación establecida
para que los Museos realicen un número continuado
de actividades extraordinarias dirigidas a públicos
diversos como el
método más eficaz para lograr que
los visitantes se conviertan en usuarios de museos.
Algo que forzosamente se apoya en ampliar los cauces
de comunicación con los visitantes.
Estas medidas de actuación
encuentran un marco excepcional en el Sistema de Museos
de Castilla y León, definidos en nuestra Ley
de Museos, y cuyo objetivo es lograr una red variada
de museos y colecciones que respondan a la riqueza de
nuestro patrimonio cultural y satisfagan la curiosidad de un público
cada vez más interesado en conocer el pasado
y participar del presente.
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