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Funcionamiento
interno del museo
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El
museo contará con once salas de exposición,
centro de documentación y biblioteca, salón
de actos, taller de restauración, almacén,
tienda-librería y café-restaurante.
Tiene previsto ofrecer
programas didácticos, con los que se fomente
la colaboración entre el museo y el conjunto
de la comunidad educativa.
El Museo de Arte Contemporáneo
dispondrá de once salas de exposición,
centro de documentación y biblioteca, salón
de actos, taller de restauración, almacén,
espacios para montaje, oficinas, recepción, tienda-librería
y una cafetería-restaurante. Servicios que desean
facilitar la visita a los ciudadanos que traspasen sus
puertas y formar a cuantos jóvenes se muestren
interesados por esta nueva joya del arte contemporáneo
español. Según Alberto Gutiérrez
Alberca, concejal de Cultura del Ayuntamiento de Valladolid,
«el museo se quiere especializar en la restauración
del arte contemporáneo, teniendo en cuenta que
muchos de los materiales utilizados pueden llegar a
ser perecederos; también contará con el
departamento educativo y pedagógico, donde la
investigación ocupa un lugar muy importante».
Centro de documentación
El museo dispondrá
de un Centro de Documentación y Biblioteca que
reunirá documentación especializada sobre
arte español contemporáneo y servirá
de soporte para los proyectos de investigación.
La Asociación Colección Arte Contemporáneo
ha cedido su biblioteca, consistente en uno 3.500 volúmenes,
aunque su objetivo es reunir unos 20.000 títulos
e iniciar un fondo de contenidos audiovisuales. Este
Centro de Documentación ofrecerá sus servicios
a la comunidad investigadora, estudiantes y usuarios
interesados, a través de una sala de lectura,
que dará cabida a 52 puestos, reservando espacios
específicos para la consulta de material restringido
y audiovisual. A su vez, dispondrá de las instalaciones
necesarias para la consulta informatizada de sus fondos,
que también estarán disponibles en Internet.
Programas didácticos
y web
El centro tiene previsto
ofrecer programas didácticos, en los que se fomente
la colaboración entre el museo y el conjunto
de la comunidad educativa, así como programas
específicos en función de los diversos
públicos, incluyendo visitas guiadas y talleres.
El museo también colaborará con otras
instituciones en la realización de actividades
culturales, que relacionen las artes plásticas
con otro tipo de manifestaciones artísticas.
Por otra parte, el museo contará con una página
web, que será utilizada como herramienta de difusión,
consulta y aprendizaje, accesible al público
en general y especializado, que tendrá carácter
dinámico, desarrollando al máximo las
posibilidades interactivas.
Tienda, librería,
cafetería
Con el fin de atender
a todos los públicos, el museo contará
con una tienda-librería, que dispondrá
de diferentes productos y de un amplio fondo bibliográfico
especializado, así como publicaciones específicas.
También se ha creado una serie de servicios para
satisfacer las necesidades actuales de empresas e instituciones
–convenciones, reuniones anuales, presentaciones,
seminarios, congresos, etcétera–, que podrán
celebrar sus eventos en diferentes espacios del museo.
A su vez, se organizarán visitas privadas para
disfrutar de las magníficas obras de arte de
la colección. El último servicio, el restaurante-cafetería
del museo, desea convertirse en un referente gastronómico
dentro de la ciudad de Valladolid.
Amigos del museo
Amigos del Museo es
el principal vínculo entre la sociedad civil
y el propio museo. Sin llegar a ser una asociación
–más bien son empresas y ciudadanos particulares
a título individual, no cuentan ni con presidente
ni con estatutos–, constituyen una parte importante
dentro de la estructura funcional del centro. Según
reconoce Antonio Samaniego, el hombre designado por
el Consejo Rector del museo como ‘hilo conductor’
del centro y la sociedad civil, «los Amigos del
Museo, aproximadamente un centenar, podrán beneficiarse
de una serie de ventajas a partir de hoy; pero también
es importante para el propio museo, puesto que la creación
de Amigos del Museo es importante para que el centro
y sus actividades se asienten en la ciudad y se encuentren
respaldados».
Para los Amigos del
Museo, Antonio Samaniego divide las ventajas en dos
aspectos: «Las empresas pueden obtener ventajas
económicas y aumentarán su prestigio al
convertirse en benefactoras de un museo tan importante
como éste –pueden organizar reuniones en
la sede del centro–, mientras que para los particulares,
como el museo no es un elemento pasivo y cuenta con
numerosas actividades, los ciudadanos podrán
asistir todas las veces que quieran a las inauguraciones
de las exposiciones temporales, podrán pasear,
comprar en la tienda y comer en el restaurante con descuentos,
llevar a sus hijos para enseñarlos a pintar,
pueden ver cómo se restauran cuadros, es decir,
todo a lo que el visitante normal no accede».
Los interesados pueden
hacerse Amigos del Museo rellenando unos trípticos
editados por el centro, «y a partir de ahí
es el museo quien manda información a estas personas
o, en su caso, a las empresas».
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