El premio a toda una trayectoria tiene nombre propio, Eusebio Sacristán, futbolista que en 2002 colgó definitivamente las botas. Ha sido el jugador vallisoletano más laureado, con cuatro Ligas, una Copa de Europa, una Copa del Rey, una Recopa, tres Supercopas, una Copa de la Liga y una Supercopa europea. Natural de La Seca, fue un producto de la cantera blanquivioleta y su historia, la de muchos jugadores que despuntaron en Zorrilla, pero que se labraron la carrera deportiva lejos de su césped.
Futuro le vio el Atlético de Madrid, que le fichó en 1987; sin embargo, ?Use? no terminó de encajar en el ?verbenero? club de Jesús Gil, donde dejó constancia de jugador capaz de hacer equipo. Así lo vio Cruyff, quien encontró en el vallisoletano uno de los engranajes con los que armar el 'dream team' del Barcelona.
Eusebio, que regresó al Valladolid para terminar su carrera deportiva deja tras de sí la estela de un futbolista honrado, trabajador, inteligente y modesto.