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Iglesia de San Andrés
Edificio gótico
mudéjar de finales del XIV, cuya construcción fue
sufragada por Fadrique Enríquez, Almirante de Castilla.
De mampostería y ladrillo, con planta de tres naves separadas
por pilares cruciformes que soportan arcos apuntados. Cabecera
poligonal cubierta por bóveda de crucería gótica.
La portada principal llama la atención por su estilo cordobés
y está enmarcada por un alfíz adovelado. Se trata
de un arco de herradura que envuelve tres arquivoltas sobre moquillones
de rollo tallados en piedra. Retablo mayor neoclásico.
Iglesia de Santa
María
De la construcción
original sólo se conserva la cabecera poligonal, edificada
en piedra de sillería, de estilo gótico. La torre,
también de cantería, fue levantada a los pies del
edificio nuevo en 1587. La iglesia construída de ladrillo,
consta de tres naves separadas por pilares y cubiertas con techos
de madera. En la nave del evangelio se halla un crucifijo de 1,75
m. de altura de fines del siglo XVI. En la casa parroquial se
guarda un escultura de la Inmaculada sobre un peana de dragón
que fue realizada en el taller de Gregorio Fernández.
Puede
visitarse en horario de culto: domingos, a las 13 h.
Rollo gótico
Se trata de uno de
los escasos ejemplares que se conservan en la provincia, obra
gótica de finales del siglo XV y ornamentado con varias
bolas de piedra.
Ermita de la Virgen
de las Fuentes
El edificio sirvió
de templo a los padres franciscanos observantes hasta la Desamortización.
Se supone que existía un patio bajo con veinte arcos, tres
claustros, diecisiete celdas y otras dependencias. Es de ladrillo
y tapial del siglo XVII. Sólo tiene una nave, cubierta
con bóveda de cañón con lunetos y cúpula
vaída en el presbisterio, al que se abre un camarín.
Puerta adintelada a los pies y dos espadañas de ladrillo.
En el interior hay un púlpito rococó con yeserías
que data de 1761. Hay varias esculturas del siglo XVI, un retablo
del siglo XVIII y un sagrario del siglo XVII.
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