03/11/2007 · Aroma de antaño en la villa de las infantas >>
El río Esgueva baña una localidad que esconde hermosos rincones y edificios como la iglesia de Santa María.


El Norte de Castilla
03/11/2007

Aroma de antaño en la villa de las infantas

El río Esgueva baña una localidad que esconde hermosos rincones y edificios como la iglesia de Santa María.

Javier Fernández / Villabáñez

Iglesia de Santa María la Mayor, una de las joyas patrimoniales de la localidad. / J. F.


Enclavada en un mar de tranquilidad y belleza paisajística como es el valle del río Esgueva, la localidad conocida en sus orígenes como Villanueva de Valdesgueva tuvo en los asentamientos romanos a los primeros pobladores de su término como lo atestiguan vestigios de la época encontrados en el paraje de El Portillejo. Tras ser ocupada en el siglo IX por los ejércitos cristianos de Alfonso III, en tareas de retaguardia defensiva del Duero junto al resto de fortalezas de la zona, no fue hasta después de la fundación del monasterio cisterciense de Santa María la Real de Las Huelgas de Burgos -al que fue donada la villa- y de la creación del Infantado de Valladolid en el siglo XII cuando pasó a denominarse Villanueva de los Infantes de Valdesgueva. Por aquel entonces el lugar pertenecía a las infantas del citado convento burgalés y después (siglo XVIII) fue hidalgo de la villa el presbítero Luis Bernardo Rodríguez de Ubierna, aunque con la desaparición definitiva de los señoríos en 1850 el municipio ya tuvo ayuntamiento independiente y un siglo después dejó de formar parte de la Diócesis de Palencia para entrar en la Archidiócesis de Valladolid.

Durante buena parte de su historia, y entre los hermosos rincones de un enclave con aroma a pueblo de antaño, la iglesia parroquial de Santa María la Mayor figura entre sus principales reclamos patrimoniales. Se trata de un edificio gótico mudéjar del siglo XV levantado en el sitio que se encontraba el templo anterior de estilo románico. Las reformas del XVII le dan un aire herreriano sobre todo en la parte exterior en la que se puede contemplar a la cabecera una torre de tres cuerpos construida en piedra.

La estructura del templo es de una sola nave y la capilla mayor está cubierta con una bóveda de cañón. En el presbiterio se encuentran las pinturas murales románicas aparecidas entre las que sobresalen La Última Cena y la imagen de Nuestra Señora de Torrecilla. Al lado de la pila bautismal se conserva un relieve de la Anunciación y en el lado de la Epístola una Piedad (siglo XVI).

Rica gastronomía

Las escuelas de piedra franca y la casa consistorial se sitúan en la extensa y renovada Plaza Mayor de este pequeño pueblo castellano que muestra su grandeza en el espacio tan atractivo para pasear como son las veredas del Esgueva, que también se pueden contemplar de forma panorámica desde los páramos con el resultado de una estampa preciosa del entorno. Tampoco se puede olvidar que en Villanueva de los Infantes, muy vinculada a la agricultura cerealista y la explotación ganadera de ovino, uno de sus manjares sean las chuletillas de lechal a la parrilla y el queso de oveja, aderezado con vino de la tierra y repostería a base de rosquillas, magdalenas y otros dulces caseros. A las afueras de la villa existía una ermita dedicada a Nuestra Señora de Torrecilla, pero fue derribada a mediados del siglo XX.

 

DAVID MANSO RODRÍGUEZ ALCALDE

«La arboleda va a ser una zona de ocio y recreo»

Javier Fernández / Valladolid


–¿Qué proyectos va a poner en marcha el Ayuntamiento?

-Vamos a crear una zona de ocio y esparcimiento en la arboleda de la ribera del Esgueva y terminaremos las obras de renovación de redes con el inicio de otra fase valorada en 40.000 euros, aunque con lo realizado hasta el momento ya estamos preparados para recibir el agua del abastecimiento que surtirá a todo el valle del Esgueva. La renovación del alumbrado público y la pavimentación de algunas calles son otras obras a ejecutar.

-En un municipio pequeño tener más servicios se convierte en una lucha diaria.

-Los ayuntamientos pequeños contamos con unos presupuestos muy reducidos con lo que tenemos verdaderos problemas financieros. De todas maneras, nos gustaría que el médico viniera tres veces a la semana en vez de dos o que hubiese más actividades culturales. Intentamos que poco a poco todo se vaya consiguiendo y tenemos muy claro que todo el mundo tiene que colaborar porque sino las cosas no salen adelante.

-¿Cómo se encuentra el municipio en materia de atracción de turismo?

-Estamos pendientes de que llegue hasta aquí el Sendero Verde puesto en marcha por la Diputación y que para nosotros será un reclamo muy positivo. Tenemos bar municipal y una casa rural que están dando vida al pueblo.