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Iglesia de Nuestra
Señora de la Asunción
Su origen militar es todavía visible en la torre que,
situada a los pies de la iglesia, presenta un aspecto de torre-vigía,
cuya singular escalera de acceso la emparenta con formaciones
amuralladas como la de la vecina Madrigal. El templo es de
época mudéjar, con triple ábside románico
de ladrillo, compuesto por tres tambores cilíndricos
decorados externamente con varios pisos de dobles arquillos
ciegos de ladrillo. Presentan la particularidad de estar unidos
los de los lados por un realce de ábside central. El
resto de la iglesia se rehizo en el siglo XVI.
Consta de tres naves separadas por amplios arcos de piedra que apoyan sobre columnas; se cubre con una interesante armadura mudéjar de las llamadas de par y nudillo, sujeta por pares de tirantes. En el lado de la epístola se conserva una interesante portadita en piedra de granito del siglo XVI, de estilo clasicista, con fino almohadillado geométrico. El interior presenta un abundante mobiliario, en parte debido a la magnificencia del licenciado Francisco de Henao, Regente de Sevilla y Oidor del Consejo de Indias, muerto en 1584, cuyo archivo de escrituras y juros, censos y papeles relativos a la iglesia puede verse empotrado en uno de los muros y adornado por portada de estilo clasicista.
En el presbiterio se encuentra un lucillo sepulcral sin bulto funerario, de Juan de la Cárcel, Regidor de Arévalo, muerto en 1468. Los retablos son de los siglos XVII y XVIII. Entre las piezas escultóricas hay que destacar un sagrario del siglo XVI, un Crucifijo en una hornacina del muro, una imagen de San Antón y un Apóstol de la escuela de Gregorio Fernández; y la Virgen con el Niño, de un seguidor de Berruguete.
En la sacristía hay una cajonería de madera policromada. En el lado del Evangelio y en tribuna exenta se encuentra un notable órgano, salido en 1768 del taller que Isidro Gil tuvo en Cervillego de la Cruz. El organero era natural de Muriel de Zapardiel y éste es el primer órgano que salió de su taller.
Al lado de
esta iglesia y exenta de ella puede verse una original torre
que conserva
algunos curiosos aditamentos castrenses lo que hace pensar
que pudiera prestar servicio como torre-vigía, pues
su singular escalera de acceso la emparenta con las
construcciones castrenses de las murallas de Madrigal de
las Altas Torres.
A las afueras del pueblo y en descampado también
se puede visitar la ermita barroca de La Magdalena. |