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Urueña en el aire
Escritores y lectores intercambian opiniones y experiencias sobre el proceso de contar una historia
R. E.
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| Acogedor ambiente para escuchar a Antonio Pereira. |
Aire, lluvia y frío se dieron cita ayer en Urueña con la intención quizá de enfriar los primeros Encuentros de Creación Literaria que durante todo el fin de semana se llevan a cabo en esta localidad vallisoletana. Pero quizá precisamente fuera esa destemplanza climatológica la la clave de la calidez con que escritores y visitantes participaron en los talleres y actividades que tuvieron lugar a lo largo de la jornada.
Igual que un buen fuego alumbra conversaciones generosas, la presencia ayer en Urueña de José María Merino, Antonio Pereira, Clara Sánchez, Carmen Posadas, Antonio Orlando Rodríguez y Clara Obligado proporcionó interesantes intercambios de opiniones con los visitantes de estos encuentros, cuyo reclamo fue secundado con una más que notable afluencia de público. Y ello, a pesar de la lluvia y el frío, que obligaron a renunciar a las charlas previstas en los rincones exteriores de la localidad habilitados al efecto, pero que, por contra, llenaron las acogedoras librerías de gente y palabras escritas y enunciadas.
Los encuentros, concebidos como charlas de una hora de duración entre los escritores y los participantes, probablemente un tiempo excesivamente breve para saciar el interés de quienes acudieron a la cita, dejaron en el aire muchas preguntas sin respuesta. Aún así hubo oportunidad de hablar sobre las diferencias que existen entre un cuento y una novela, o de cómo se resuelven los problemas técnicos que se plantean al escribir un cuento infantil, o sobre los microrrelatos y sus características. O de todo un poco.
Si el viernes en la apertura de los encuentros, el leonés Luis Mateo Díez reivindicaba el necesario contacto entre narradores y lectores, -«algo que te saca de la mirada interior y convierte al que lee también en escritor»-, ayer Carmen Posadas creía detectar entre sus oyentes «bastantes» escritores «en ciernes» a los que pedía, y a los demás también, que lean «porque para escribir lo primero y más importantes es ser un gran lector». «Ahora, señalaba, hay mucha gente que quiere ser escritor, pero que no leen nada. Es como empezar la casa por el tejado». La escritora uruguaya desveló que, en su caso, nunca sabe lo que va a escribir. «Hay escritores que hacen esquemas, pero yo soy un poco como esos equilibristas sin red y, a medida que voy escribiendo, se van creando los personajes y, una vez que los personajes se han creado, ellos mismos van hablando», razonó.
En el centro e-LEA, la argentina Clara Obligado, autora de títulos como 'La hija de Marx' o 'No le digas que le quieres', pormenorizó las claves para escribir microrrelatos, esos textos breves, minis, cortos, escuetos, que concentran toda una historia en apenas un puñado de palabras.
Hoy domingo, el programa de los Encuentros se completa con la participación de Gustavo Martín-Garzo, Ramón Buenaventura y Nativel Preciado.
Al igual que en otras villas del libro europeas como la galesa Hay-on-Wye, Urueña sembró ayer por primera vez la ilusión y el interés entre sus visitantes por alumbrar nuevos microrrelatos, cuentos, novelas o poemas en los que quizá, algún día, alguien explique que en una ocasión estuvo en Urueña compartiendo una jornada de aire, lluvia y frío con su escritor favorito. Quién sabe.
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