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Iglesia de San
Andrés La
iglesia de San Andrés, hoy es una obra inacabada
y comenzada a construir en piedra de sillería perfectamente
escuadrada en los años centrales del siglo XVIII.
Tiene tres naves separadas por arcos de medio punto que
se apoyan en pilares cuadrados adornados con pilastras cajeadas.
La nave mayor se pensaba cubrir con bóveda de cañón.
Entre las portadas destaca la de los pies, que presenta
un arco de medio punto flanqueado por dos columnas dóricas
de fuste estriado. Este templo es una obra cumbre de la
arquitectura vallisoletana del siglo XVIII, estando su estética
a caballo entre los estilos barroco y neoclásico.
Iglesia de San Cucufá
Se
encuentra sita en una ermita del siglo XVIII de tan interesante
traza como modestas proporciones. Cuenta con una cúpula
sobre el crucero y en su única nave cubierta con
cañón con lunetos se abren capillas de poco
fondo y forma semicircular. La portada de la ermita, situada
a los pies y hoy cegada, es un auténtico manifiesto
del barroco que busca el movimiento tanto en planta como
en alzado. El retablo mayor es del último cuarto
del siglo XVII y consta de banco, un cuerpo y ático
semicircular. Este retablo, instalado en un pueblo de la
Castilla profunda, está dedicado a un santo catalán,
San Cugat (San Cucufate). En el banco se narra el prendimiento
de San Cugat. En su único cuerpo, uno de los relieves
narra la decapitación de San Cugat y el otro la degollación
de San Félix, patrono de Tarragona, que vino desde
Mauritania a Cataluña acompañando a Cugat.
En el ático se ve una imagen procesional de San Cugat.
El interés iconográfico de las escenas es
evidente, situándose toda la escultura de este retablo
en la órbita de Tomás de Sierra. |