| ¡Que
no pare! Este es el sentimiento de los
peñistas, de esos aficionados que
sienten de una manera especial los colores
blanco y violeta. Una temporada que quedará
en la memoria de todos ellos, de esas
de las que contarán a sus descendientes:
«yo viví un ascenso histórico
a ritmo de récord después
de tres añitos en el infierno».
Tres temporadas en las que los peñistas
no han perdido la esperanza. Como después
de toda tempestad llegan algunos momentos
de calma, es el momento de disfrutar,
que ya vendrán los momentos en
los que el sufrimiento, de vacaciones
durante casi toda la campaña, volverá
a instalarse en las gradas del José
Zorrilla.
Entre las alrededor de cuarenta peñas
con las que cuenta el Real Valladolid,
destacan dos: Amigos del Paso y la Peña
Blanquivioleta de Medina del Campo. La
capitalina tiene el honor de ser la más
antigua del club. La medinense, la más
novel con un par de meses de vida y en
pleno proceso de constitución.
Ellas representan a los sufridos e incondicionales
peñistas, distintas historias con
un mismo fin: apoyar al club de sus amores.
Amigos del Paso tiene ya cerca de quince
años de vida. Fue la primera peña
que se constituyó como tal allá
por el año 1992. Con el equipo
en Segunda, Felipe Sanz, luego también
el promotor y primer presidente de la
Federación de Peñas del
Real Valladolid, tuvo la idea de crear
una peña. Y el asunto cuajó.
Amigos del Paso comenzó a funcionar.
Hoy, con 62 miembros, la peña sigue
inmersa en su labor en pro de los colores
blanco y violeta. Tiene su sede en el
Mesón Pedregal.
El actual presidente, Luis Alonso, destaca
tres momentos como los mejores vividos
por la peña: «el ascenso
en Palamós, la Liga de 22 equipos
–que devolvió en los despachos
al equipo a Primera– y cuando nos
tocó un buen pellizco en una quiniela».
¿El peor? El presidente de Amigos
del Paso no tiene duda, «el último
descenso, que nos castigado con tres años
en la Segunda División».
En el caso de la peña de Medina
del Campo, la historia es más reciente.
Hace un par de meses, Alejandro Arias,
su actual presidente, y otros aficionados
de esta localidad intentaban ver el partido
de Copa del Rey entre el equipo de su
provincia y el Deportivo. Decidieron que
sería una buen opción crear
un peña en esa población.
Comenzaron a moverse y ya están
en los trámites legales para lograrlo.
Arias, de tan solo 22 años, confía
en que «con la nueva temporada ya
habremos dado todos los pasos necesarios
y estaremos dentro de la Federación
de Peñas del Real Valladolid».
Cuenta con 38 socios, algunos en lugares
tan lejanos de Medina del Campo como Barcelona
o Tenerife. Se juntan los días
de partido para compartir coche y viajar
a la capital para animar a sus colores.
Es lo que tiene la pasión. |