| En los casi
80 años de historia del Real Valladolid
muchos jugadores han marcado huella por
su fidelidad a un club en el que sus vaivenes
deportivos y su escasa capacidad económica
hacía poco menos que inviable un
proyecto a largo plazo. De hecho, la continuidad
de los jugadores es evidente en tiempos
de estabilidad deportiva. En este sentido
Luis Minguela se lleva la palma ya que
toda su carrera deportiva la desarrolló
en el Real Valladolid desde la temporada
1977-78 hasta su retirada en la temporada
1991-92.
Dos históricos del club como Busquet
(1940-52) y Paco Lesmes (1949-61) le siguen
con doce temporadas de blanquivioletas
y con la misma antigüedad aparecen
Moré (1976-88) y dos jugadores
que son presente en el club como Torres
Gómez (1993-05) y Marcos (1995-..),
este último en activo.
Tras Matito (1951-62), Salví (1966-77)
y Llacer (1970-81) con once temporadas
cada uno aparece un nutrido grupo entre
los que cabe destacar a los históricos
Lasala (1946-7/1954-55) y Saso (1948-58)
también se encuentra el grupo de
‘hijos pródigos’ que
acumulan sus diez temporadas en dos etapas,
tras triunfar en los grandes equipos nacionales.
Tal es el caso de Alberto López
(1988-95 y 1998-01), Caminero (1989-93
y 1998-04) y Eusebio (1982-86 y 1997-02).
Este último tiene la anécdota
de compartir presentación en su
última etapa con el venezolano
‘El gato’ Félix, quizás
el fichaje que menos duró en las
filas blanquivioletas, ya que no superó
ni los primeros entrenamientos de pretemporada.
También con diez temporadas están
Antonio Santos (1974-84) y Chema (1997-..),
ambos ligados aún al club. Otro
caso curioso es el del boliviano Peña
(1995-04), el extranjero más duradero,
con 9 temporadas en el club. |