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EL NORTE
DE CASTILLA constituye un documento único
para rememorar la historia del Real Valladolid.
Las páginas del diario reflejan
las victorias, las derrotas, los ascensos
y los descensos del equipo pucelano. Y
es que este diario es un fiel reflejo
de una región, de una ciudad y,
como no, del conjunto blanquivioleta.
8 de mayo de 1962
En la primavera de 1962, la portada
de EL NORTE anunciaba el tercer ascenso
del Real Valladolid: «El Valladolid,
en Primera División». Dos
fotografías ilustraban la noticia:
«Con su victoria por 2-0 en el estadio
municipal, abarrotado, el Real Valladolid
ganó la promoción al Español
de Barcelona y retornando así a
la División de Honor».
De la portada se remitía a una
«amplia información en planas
deportivas». La página nueve
titulaba: «El Valladolid, de nuevo
en Primera División». El
pie de foto ampliaba la información:
«Los tres goles de la tarde: arriba,
el anulado por el árbitro, logrado
por Sanchís; en el centro, el de
García, en impetuosa entrada, y
abajo, el que daba paso a la Primera División,
obra de Rodilla, al que abrazan sus compañeros».
En un artículo se podía
leer que «El partido entre el Español
y el Valladolid pasará a la historia
del fútbol nacional (...). El Valladolid
está en Primera División.
Esto, y nada más que esto, importa
hoy. El Valladolid está en Primera
División, es oficialmente uno de
los mejores equipos españoles».
En la parte derecha, un recuadro: «Pérdida
de una gabardina en las localidades de
la prensa o en el trayecto a los vestuarios.
Color verde, marca Burberrys. Gratificaré
devolución este periódico».
La prometida amplia información
concluía en la página 10,
donde se podía leer una entrevista
al señor Birigay, colegiado del
encuentro, la más que posible continuidad
de Heriberto Herrera y los «avances
por la derecha, con remates de Mogollón
y Molina por la izquierda, es decir, que
se jugaba por las bandas más que
por el centro». «Por la noche,
el presidente del Valladolid reunió
en cena de celebración a los directivos,
jugadores y críticos deportivos.
Presidieron las autoridades, gobernador
civil, alcalde y presidente de la Diputación».
20 de mayo de 1980
«Después de dieciséis
años el Real Valladolid vuelve
a Primera División». Con
este titular se despertaron los seguidores
vallisoletanos el martes 20 de mayo de
1980. Un amplio pie de foto (sacadas por
Cacho) de los jugadores saludando desde
el centro del campo «a un público
que aún no sabía a ciencia
cierta si la hazaña estaba consumada
o aún faltaba un punto» remitía
a la página 21. A pesar de que
el Valladolid no cuajó un buen
partido, consiguió los «dos
puntos definitivos» al ganar al
Racing de Santander por 1-0. «9
minutos: Jugada de Lolo por la izquierda
con disparo que rechaza Dames, recoge
Moré, pasa a Jorge y éste
a Ramírez que marca de cerca».
A partir de entonces, el conjunto presidido
por Gonzalo Alonso, «adoptó
un inteligente sistema de contención
y contragolpe». La plantilla de
aquel año la componían Yacer,
Aparicio, Santos, Gratacós, Sánchez
Valles, Gail, Moré, Jorge, Lolo,
Ramírez y Rusky. EL NORTE completa
la información con la «desconcertante
actuación del catalán Esquerdo
Guerrero. Se equivocó casi siempre»
y con una anécdota: «No hubo
fiesta. Probablemente porque los aficionados
no sabían exactamente al final
del encuentro cuál era la situación
matemática del equipo en la tabla».
Para el recuerdo quedará la rectificación
de Javier González, cronista del
encuentro: «Los cálculos
que hice el pasado martes sobre las probabilidades
matemáticas de ascenso parecían
correctas, pero no había caído
en la cuenta de que el Osasuna y el Castellón
deberían enfrentarse el próximo
domingo y que sólo quedaba el Elche
–en caso de triunfo sobre el Santander,
como ha sucedido en Zorrilla- como enemigo
a batir».
21 de junio de
1993
Lozano, Cuaresma, Manolo, Caminero,
Iván, Castillo, Walter, Rachimov,
Enésimo, Roberto Martínez
y Amavisca fueron los once titulares que
lograron el último ascenso. EL
NORTE se volcó con el regreso a
Primera División. No solo la portada
anunciaba la noticia del día con
un titular y una foto de R. Gómez-Travieso,
sino que siete páginas interiores
analizaron todo cuanto rodeó el
encuentro.
El mismo día que «El Tenerife
volvió a hacer al Barcelona campeón
de Liga», Javier González
firmó de nuevo la crónica
del ascenso, esta vez el 21 de junio de
1993 ante el Palamós, al que ganó
por 1-2. Aunque los locales solo se jugaban
la honra, el conjunto de Mesones no esperaba
un encuentro fácil, sobre todo
porque «la sombra de un importante
maletín volador se cernía
sobre el estadio». «Se hablaba
de una prima de 20 millones si el Valladolid
no conseguía la victoria».
El partido comenzó bien para los
pucelanos, que ya en el minuto ocho se
adelantaron después de que un «protestado»
Carmona Méndez pitase un penalti
sobre Roberto Martínez que transformó
Iván. Pero solo nueve minutos después,
Jordi estableció el empate. De
ahí al final, sufrimiento, sobre
todo después de que Iván
materializase otra pena máxima,
esta vez por falta de Horcajada sobre
Caminero. «Los minutos finales fueron
angustiosos», pero Ángel
Lozano realizó «dos paradas
excepcionales en sendos lanzamientos de
Vilchez».
Al finalizar el partido, Mesones «apareció
en la sala de prensa completamente mojado.
Sus jugadores le habían metido
en la ducha sin quitarle la ropa».
El alcalde Tomás Rodríguez
Bolaños, que «hizo el desplazamiento
como un aficionado más en el tren
del ascenso» manifestó que
vio el partido «muy difícil».
Al día siguiente las celebraciones
continuaron en el Ayuntamiento y Valladolid
entero «se convirtió en una
fiesta». Tres fotografías
con jóvenes bañandose en
las fuentes de la Plaza Zorrilla acompañaban
un artículo de Alfredo J. Gómez:
«Desde las nueve de la noche, las
calles vallisoletanas se poblaron de aficionados
que festejaron ruidosamente el retorno
del conjunto blanquivioleta a la máxima
categoría del fútbol nacional».
Por su parte, Miguel Ángel Pindado
comenzaba su reportaje diciendo que «El
Real Valladolid ha visto salpicada su
larga historia de éxitos y fracasos,
que se traducían, a falta de títulos
en ascensos gloriosos y descensos de triste
recuerdo. Ahora, estamos a las maduras
y celebramos un nuevo ascenso que nos
hace olvidar lo sucedido hace ahora un
año».
Desde el primer ascenso del Real Valladolid
el 13 de junio de 1947 ya han pasado casi
60 años. 60 años en los
que EL NORTE DE CASTILLA ha informado
de todos los pormenores de un equipo de
sube y baja y de una afición fiel
a unos colores que anima cuando las cosas
vienen de cara… y cuando no tanto. |