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LOS ROLLING EN VALLADOLID:
'A BIGBER BANG'
LA HISTORIA DE LA BANDA
THE ROLLING STONES
 
 
 
 

 

«LA BANDA ES UNA PIÑA»
Jordi Tardá, periodista y promotor musical, es uno de los grandes mitómanos de los Stones. Seguidor fiel de la banda, asistió en Milán al comienzo de la gira europea, donde encontró a Jagger y compañía en un momento pletórico de forma, «con más fuerza que nunca» dispuestos a demostrar que tienen cuerda para rato

Jorge Sendino/ Rafa Chail

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Dibujo obra de Ron Wood

Ochenta mil discos y más de cinco mil objetos atesora Jordi Tardá en su casa, lo que será el legado personal que este crítico y productor musical aportará al futuro Museo del Rock. La chaqueta de Ringo Starr, la guitarra de Bruce Springsteen o la bañera de Elton John forman parte del mobiliario de su domicilio de Mataró (Barcelona). Melómano empedernido, Tardá se ‘enganchó al coleccionismo en 1976, a raíz del primer concierto que los Stones ofrecieron en España. Por aquel entonces, trabajaba con el promotor Gay Mercader, que trajo por primera vez a la banda inglesa a España. La entrada número uno de aquel concierto empezó una colección que, hoy por hoy, tiene un incalculable valor y que en unos años los amantes de la música podrán ver en el Museo del Rock, un empeño de Jordi Tardá y que espera que vea la luz en el 2008. En estos cuarenta años, ha recogido recuerdos e historias que ha volcado en un libro ‘Diario de un coleccionista’ (Planeta), donde hace un recorrido por las mejores tiendas, clubes y restaurantes de todo el mundo que tienen relación con el coleccionismo.


Jordi Tardá se precia de ser un experto en los Stones. Ha organizado conferencias y exposiciones sobre la figura y leyenda de la banda, ha escrito artículos, realizado programas de radio monotemáticos y entrevistas. Es uno de los pocos profesionales españoles que forma parte del círculo más o menos privado del grupo británico. Desde 1990 es invitado por la banda a todos los estrenos mundiales de sus giras. ¿Quién no querría que Keith Richards le dedicase, en vivo, el punteo de ‘Times on my side’ a tres palmos de la cara?


DCazadoras, discos, fotografías, artículos y un sinfín de objetos de los Stones forman parte de la colección personal de Jordi Tardá que en un futuro formará parte del Museo del Rock. De momento, lo guarda en su casa. / Manolo S. Urbano

–Supongo que habrá estado en el estreno de gira europea en Milán, ¿cómo ha visto a los Stones del 2006?
–He tenido la suerte de asistir a todos los estrenos de gira desde ‘Steel Wheels’ en 1990 y, desde luego, estuve el pasado día 11 en Milán. Que yo recuerde, el estreno de ‘A Bigger Bang’ en Europa ha sido el mejor que he visto jamás de los Stones. Muy bueno a nivel musical. Nunca les he visto en tan buena forma y tocando tan bien....así como entregarse con tanta convicción al público. Fue apoteósico.


–¿Hay alguna circunstancia especial que marque esta situación óptima de los Stones en la nueva gira?
–Hay varias circunstancias. Por una parte, está la recuperación del accidente de Keith Richards, luego la rehabilitación de Ron Wood de su problema con el alcohol y también el estado de salud de Watts. Todo eso ha puesto en tela de juicio el momento físico del grupo. Y claro… los Stones han salido en Milán conscientes de todo ello, con más fuerza y capacidad que nunca. Han dado una auténtica lección de estar bien y de fuerza. Por otro lado, en Milán también ha habido factores a su favor, el país estaba de fiesta por su victoria en el Mundial. Además Jagger cantó una canción en italiano, algo que nunca había hecho antes. Demasiado para Italia.


–Y a nivel de unidad y camaradería, ¿cómo están ahora lo cuatro stones?
–Con todo lo que les ha pasado últimamente, he visto a la banda más piña y más unida que nunca. Creo que son conscientes de que los problemas se solucionan estando unidos. Les he visto con un grado de compañerismo que hace años que no veía. En la rueda de prensa de Milán parecían más amigos que nunca. No estábamos viendo a un grupo de simples músicos, sino a cuatro amigos de toda la vida pasándolo bien. Me llamó la atención el protagonismo que Jagger cede a Richards a lo largo de todo el concierto, acercándose a él constantemente sobre todo en los punteos.


–Ya que les conoce personalmente, ¿cómo es cada uno de los Stones? ¿La imagen que dan se corresponde con su personalidad?
–Jagger siempre es él mismo cuando es músico y cuando es persona, no cambia. Es muy amable, supercorrecto, aunque también un poco arrogante. Sabe que es Mick Jagger, va de Mick Jagger y yo le aplaudo por ello. Keith Richards y Ron Wood son más comparsas. Cuando cumplen delante de la prensa, van de Rolling Stones, pero en las distancias cortas se mezclan con los demás con una facilidad pasmosa. Son muy llanos, bromistas y amables… Finalmente, Charlie Watts es el más correcto. Siempre parece que se autoprotege. Es también muy buen tipo.


–¿Cómo define ‘A Bigger Bang’ Jordi Tardá?
–Para mí es el mejor disco desde ‘Some girls’. Hay grandes canciones. Compusieron 42 y grabaron 18. En Milán tocaron por primera vez ‘Streets of love’… y fue impresionante. Son canciones hechas para el directo y eso no ocurría en un disco de los Stones desde ‘Some girls’.


–¿Cómo empieza la relación de Tardá con los Stones?
–En el año 1976. Era socio de Gay Mercader y trajimos a los Stones a Barcelona el 11 de julio. Ahí se inició un contacto que luego creció con el paso de los años. Actualmente no es que sea un amigo íntimo de ellos, ni tampoco del alma. Pero tengo la suerte de que cuando me ven me saludan y de que tengo una relación especial con Keith Richards

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–¿Alguna botella de bourbon compartida?
–(Risas) Surgió cuando les trajimos a Barcelona en aquel año. Le estaba esperando en el hotel Princesa Sofía. De repente llegó Richards en un taxi discutiendo con su novia de entonces, que era Anita Pallenberg. Estuvieron de bronca desde la recepción hasta la habitación. Richards y ella subieron por las escaleras y yo ayudé a Richards a subir el equipaje. Lo más bonito fue en 1982 cuando vinieron a Madrid. Yo me estaba recuperando de un cáncer linfático. Gay Mercader, que es el referente de los Stones de toda España, le contó a Richards lo de mi enfermedad. Y Keith dijo: «Vamos a darle una alegría». Y me invitaron a estar con ellos una semana alojado en su mismo hotel así como a ver el concierto de Madrid en el escenario. Cuando tocó el punteo de ‘Times on my side’, se puso a tres metros de mí y le tocó como dedicándomelo. Años después Gay Mercader le comunicó que yo me había recuperado, y Richards dijo sonriendo: «Todavía sé hacer milagros». Aquello me dio a entender que la faceta humana de Keith está a una gran altura a pesar de ser un personaje conocido en todo el mundo.


–Ha expuesto un montón de veces material de los Stones. ¿Qué objetos conserva con mayor aprecio?

–Por ejemplo una botella de Jack Daniels de aquel concierto en Madrid en 1982. Keith Richards me dijo que se la sostuviera para devolvérsela después. No se la devolví. Me la quedé y ahora cada vez que la veo me trae recuerdos de aquellos momentos y de mi recuperación del cáncer. También tengo una lata de Mike Jagger, pero vamos… esos son objetos sin importancia. Dentro de los objetos muy valorados tengo el primer dossier de prensa que se hizo de Los Rolling Stones, su primer acetato, un disco de oro de Brian Jones… un montón de cosas.


–¿Podrá verse en un futuro una nueva exposición de los Stones a cargo de Jordi Tardá?
–Hice una en el mes de mayo en Gerona. Ahora estoy centrado en el primer museo del rock de carácter didáctico de Europa. Lo montaremos en la Plaza de Toros de Gerona. Habrá dos salas de concierto, una estación de metro propia y muchísimo material para exponer. Se inaugura en el 2008. Va a ser el único en Europa de estas características.


–¿Cuál es el futuro de los Stones según Jordi Tardá?
–Ni ellos mismos saben qué va a ocurrir después de esta gira. Keith va a hacer de padre de Johnny Deep en ‘Piratas del Caribe 3’ y el resto no sé por dónde andarán.


Su museo
Los dibujos originales de la película ‘Un submarino amarillo’ han sido la última adquisición que ha realizado Jordi Tardá para su futuro Museo del Rock, un empeño personal de este periodista, promotor y ‘alma mater’ de la Feria del Disco de Barcelona, que sueña con crear un espacio único donde quede plasmada la historia del rock. Son mucho años los que lleva Tardá coleccionando documentos gráficos y sonoros de las grandes figuras y conciertos de todos los tiempos, recuerdos y curiosidades que pronto dispondrán de ubicación permanente. El museo tendrá dos espacios emblemáticos dedicados a los más grandes grupos del rock, Los Beatles y los Stones, en los que se recogerán los objetos y recuerdos coleccionados durante décadas por este mitómano. Allí, los incondicionales podrán encontrar las entradas de los conciertos ofrecidos por Jagger y cia en España –incluida la primera del concierto de Barcelona en 1976, diferentes ‘chupas’ de los Stones, una tarjeta de crédito de Jagger o la camisa que Richards regaló al propio Tardá.

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