Unas 300 personas se congregaron ayer en los aledaños de la iglesia de San Pablo dispuestos a recorrer el centro de Valladolid. La visita teatralizada por Azar Teatro y basada en la novela de Miguel Delibes 'El Hereje' atrae a gran parte del público por su originalidad. «Es una manera de mostrar la ciudad que gusta a la gente porque es divertido. Siempre ha tenido mucho éxito», señala Inés Retortillo, gúía de la Ruta del Hereje.
Un carro, tirado por los propios actores y un triciclo motorizado que amenizaba el recorrido con música, han sido las principales armas de la compañía para hacer más llevadero el camino. Mover a 300 personas por el centro de Valladolid ha sido un trabajo que ha necesitado la ayuda de la policía municipal que se ha desviado el tráfico al paso de los asistentes.
El camino ha continuado en la Plaza de las Brígidas, en el Valladolid de los funcionarios, como lo describe el propio Delibes; desde allí al Valladolid de los nobles, en la Plaza de Fabio Nelli. La visita ha continuado por la Calle de Santo Domingo de Guzmán en la que abundan los conventos y donde se encontraban los hospicios y los niños 'Expósitos'. A ellos les han dedicado un pasaje en el que los actores se han mezclado con el público pidiendo limosna.
La siguiente parada en el camino ha sido la fachada de San Agustín, actual Archivo Municipal y el monasterio de San Benito. En este punto esperaban unas cien personas que se han unido a los espectadores arrastrados desde el principio por el espectáculo.
El camino ha continuado por la Plaza de Fuente Dorada y la Plaza Mayor para terminar en el parque Campo Grande. Lugar histórico y oscuro de la historia de la Inquisición en Valladolid. Punto final de la novela de Miguel Delibes y de este viaje al Valladolid del siglo XVI.
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