Hay que remontarse al 1240 para
hablar de los orígenes de la semana santa
salmantina. Fue ese año cuando surgió
una congregación de disciplina , Los
hermanos de la Penitencia en Cristo que
fundaron una ermita con advocación de
la Santa Cruz en el Campo de San Francisco.
Más tarde, en el siglo XVI, se crea la
cofradía de la Santa Cruz. En 1525 esta
cofradía se une a la de la Purísima
Concepción.
Desde esos años, los salmantinos
salen a sus calles para ver procesionar tallas
de incalculable valor entre los muros de una
ciudad innegablemente bella. Entre las numerosas
procesiones que se suceden durante diez días
cabe mencionar la que, quizás, sea una
de las más llamativas: la Procesión
del Cristo de la Buena Muerte, en la iglesia
de San Esteban.