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  De izquierda a derecha, Henar, Diego, Ángel y Javier, miembros de ADDE, en su sede del Colegio Mayor Femenino ‘Santa Cruz’.  
     
  Con los pies sobre la tierra  
  Texto de Lía Z. Lorenzo. Fotografías A. E. C.  
     
 
 
LOS DATOS

• Nombre: ADDE
• Sede: Colegio Mayor Femenino ‘Santa Cruz’ (C/ Real de Burgos, s/n; 47011; Valladolid).
• Contacto: adde.uva@gmail.com

 

ADDE, o lo que es lo mismo, Asociación para la Defensa de los Derechos de los Estudiantes, es una asociación compuesta por jóvenes de la Universidad de Valladolid (UVA) que, desde el año 2000, trabaja por representar y defender a los alumnos universitarios. Su objetivo principal es atender a los problemas reales de los estudiantes. Un fin que se convierte en razón de ser, en palabras de Ángel. «Yo llegué a ADDE porque quería implicarme en el asociacionismo universitario y ésta era la asociación que más concordaba con mis ideas y la que hacía propuestas más razonables y, sobre todo, posibles de llevar a la práctica. Procuramos una conjunción real entre idealismo y pragmatismo ». Es por ello que esta asociación universitaria lleva a cabo iniciativas encaminadas a facilitar la vida académica de los alumnos a través de la puesta en marcha de medidas relacionadas con exámenes, lugares de estudio, prácticas, nuevas tecnologías accesibles a todos los estudiantes, inserción laboral y, en definitiva, todo aquello que afecta a cuantos forman parte de la comunidad universitaria. La gran implicación de los estudiantes que participan en la actividad de ADDE les permite llevar la voz de los jóvenes universitarios de Valladolid a todos los niveles de representación y de toma de decisiones de la UVA mediante su presencia en el Claustro de la universidad, las Juntas de Facultad de los centros y en todos los órganos a los que los alumnos tienen acceso.

Logros

Uno de los logros históricos de ADDE ha sido conseguir para la Universidad de Valladolid el aprobado por compensación. «Cuando yo entré en ADDE, allá por el 2004», rememora Diego, «nosotros aún estábamos en minoría en el Claustro. Éramos y somos una asociación que se preocupa por los derechos de los estudiantes a pie, porque a todos nos puede pasar que se nos atragante la típica asignatura y no poder sacar la carrera ». La medida salió adelante, permitiendo a aquellos estudiantes que no consiguen finalizar sus estudios en el último estadio obtener su título universitario. Otra de sus principales líneas de actuación es el mantenimiento y perpetuación de las delegaciones de alumnos. «Dichas delegaciones permiten una mejor representación de los alumnos en cada centro, haciendo posible que todos sepan a quién han de dirigirse cuando tienen un problema», según reza su web. Ángel explica éste y otros caballos de batalla de la asociación. «Creemos en las delegaciones de alumnos frente a sistemas asamblearios porque nos parecen bastante más representativas, más ordenadas y que realmente funcionan. A las asambleas van las asociaciones, pero la comunidad universitaria no está lo suficientemente implicada como para dejarlo todo al albedrío del asociacionismo universitario. La gente nos está votando por esta labor, por lo que realmente representamos, y mantenemos su confianza porque estamos en todas las Juntas de Facultades y eso se ve. Además, intentamos hacer propuestas específicas para las necesidades de los estudiantes cada centro, algo que no se ha empezado a hacer hasta que no lo propusimos». Sin duda, el tema estrella de actualidad es el proceso de Bolonia, en el que ADDE está tomando parte activa. «Desde muchas plataformas se esta intentando criminalizar diciendo que es el fin de la universidad pública y no es cierto. La gente ha de saber lo que es Bolonia: dos folios sencillos de leer con los que se intenta converger hacia una universidad común para poder movernos libremente y que nuestros títulos sean válidos en todo el continente. Pero también hay que entender que desde España no se están haciendo bien las cosas porque, frente a la gran oportunidad que supone, se está conviertiendo en una catástrofe ya que, en vez de converger, nos estamos separando, no ya de Europa sino entre nosotros mismos. Bolonia se tenía que controlar desde el Ministerio, que ha decidido delegar en las administraciones territoriales, y éstas a su vez en cada universidad». Ahora trabajan codo con codo con la UVA para procurar una transición adecuada.