El proyecto elaborado para el Museo Etnográfico de Castilla y León en Zamora se ha centrado, ante todo, en desarrollar un discurso expositivo rico en contenidos y accesible a todo tipo de públicos. Se ha optado por desarrollar la exposición permanente en cinco plantas superpuestas de las cuales la última, la tercera a partir del nivel de la calle, contendrá una exposición temporal dedicada siempre a algún material o producto a partir del cual el ser humano es capaz de crear, inventar o transformar para convertirlo en vida y evolución. En este caso, como ya se ha dicho, se comienza con el barro: la relación del hombre con el barro, desde la mitología hasta la arquitectura, pasando por la producción, la artesanía y el uso de este material en la vida cotidiana.