| Alberto Gutiérrez Alberca | Concejal de Cultura del Ayuntamiento de Valladolid
«El público puede ver, tocar, experimentar y practicar en el museo»
«En el futuro no descartamos que se convierta en el Museo Nacional de la Ciencia»

«Está construido para los vallisoletanos, aunque queremos captar al público regional y nacional»

 


Alberto Gutiérrez Alberca, concejal del Ayuntamiento de Valladolid. /A. E. Caño

Alberto Gutiérrez Alberca reconoce orgulloso haber vivido como concejal de Cultura del Ayuntamiento de Valladolid un momento histórico en la capital: la inauguración de dos museos de importancia internacional, el Museo de Arte Contemporáneo Español ‘Patio Herreriano’ y el Museo de la Ciencia, «y este último con unas características diferentes al resto, porque en él los visitantes pueden ver, experimentar, tocar y participar».

–¿Cuáles son las características que resaltaría del Museo de la Ciencia?
–La mayoría de los museos que existen en Valladolid tienen tradición humanista, son, fundamentalmente, estáticos, con colecciones históricas y con elementos pasivos. En este caso, el Museo de la Ciencia es diferente porque está dirigido a una parte de nuestro saber al que hemos tenido menos acceso. En nuestra formación, los conocimientos científicos siempre se han tocado de forma residual, también porque los propios contenidos son más evolutivos. Por ello, este museo sirve para experimentar, para ver, tocar y participar, para tener experiencias prácticas y cotidianas. Algo interesante de este museo es que plantea y descubre algunos de los componentes que forman parte de nuestra vida diaria.

–Con él, ¿se completa la oferta museística de Valladolid?
–Hay otras propuestas como la Ciudad de la Comunicación y otras relacionadas con el ferrocarril. Considero que es otro paso, pero es necesario aspirar a más. Valladolid se encuentra en una transformación constante y permanente, y en este sentido hay áreas de expansión interesantes para generar centros y equipamientos culturales. Hay que resaltar que el esfuerzo que está realizando el Ayuntamiento es histórico; desde 1934, año en el que se inauguró el Museo Nacional de Escultura, no se inauguraban museos como en la actualidad.

–Ahora, el reto es dar vida al museo.
–Primero hay que comenzar consiguiendo que la ciudad se involucre en el museo y en su espacio, para continuar por atraer al público de la región –hay que tener en cuenta que la segunda comunidad autónoma que más visita el Planetario de Madrid es Castilla y León–. A su vez, dispondremos de algunos elementos en el museo suficientemente atractivos para darle un carácter también nacional, aunque eso dependerá de las exposiciones temporales que consigan captar la atención. Creo que las tres primeras lo pueden conseguir: Renault y los 50 años del automóvil en Valladolid; la evolución de las artes gráficas y la imprenta –El Norte puede realizar una gran exposición–; y Colón y la navegación, con motivo del centenario del descubridor en 2006.

–El Ayuntamiento persigue que el Museo de la Ciencia consiga el adjetivo de ‘nacional’.
–Efectivamente, en el futuro no descartamos que se convierta en el Museo Nacional de la Ciencia. En la búsqueda de este objetivo existe una colaboración magnífica por parte del Ministerio, que nos ha cedido numerosos módulos que estarán expuestos.

–¿Habrá jornada de puertas abiertas para los vallisoletanos?
–El museo, al igual que otras cosas, se construyen, fundamentalmente, para los ciudadanos de Valladolid. Y por ello, durante el mes de mayo, el público podrá realizar una visita al edificio y a las exposiciones temporales de forma gratuita, mientras que el resto de instalaciones tendrán un precio especial porque está hecho para ellos.