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Un
error de la ley retrasa seis meses el tratamiento de fertilidad
de 36 parejas
Ana Santiago/ Valladolid
Bloqueó las esperanzas de tener descendencia de múltiples
parejas y aún permanecen los daños del error
dado que las personas pendientes de un tratamiento de fertilidad,
que hace precisa la punción testicular, esperan desde
junio para su realización; lo que supondrá más
de medio año de retraso.
Un cambio indeseado introducido por la nueva ley de reproducción
asistida estatal prohibía, tras más de una década
de experiencia amplia, la técnica de fertilidad llamada
TESE, que consiste en criopreservar (congelar) tejido testicular
para extraer espermatozoides que se emplearán en una
posterior microinyección intracitoplasmática
de esperma (ICSI). Su ilegalización, aunque no intencionada,
dejó así en suspensión el tratamiento
de 36 casos cuyas muestras de esperma permanecen congeladas
y de otros pacientes que tuvieron que ser rechazados por el
Hospital Clínico, cuya unidad de reproducción
es referencia para toda Castilla y León, al no poder
practicar una técnica ilegal.
La polémica no tardó en surgir y la Consejería
de Sanidad reclamó el Ministerio medidas que permitieran
rehabilitar la técnica. Sacyl propuso así la
modificación mediante Real Decreto del anexo, que es
donde se limitan las técnicas, una reforma que se llevará
a cabo pero cuya tramitación es lenta.
La Junta indicó asimismo la posibilidad de aprovechar
un resquicio legal para legalizar de forma urgente la punción
testicular. Para ello, era imprescindible un informe favorable
a la técnica emitido por la Comisión Nacional
de Reproducción Asistida –documentación
todavía pendiente de llegar a Sacyl– y la autorización
sanitaria de la Administración regional, pendiente
porque depende de que el Gobierno central remita el informe.
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