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Los
nuevos vecinos
El padrón municipal creció
durante el año pasado con una media de tres inmigrantes
inscritos cada día
Víctor M. Vela/ Valladolid
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| Interior del Centro de Atención
al Inmigrante, en la calle Antonio Lorenzo Hurtado. /Henar
Sastre |
En noviembre del 2005 abría sus puertas del Centro
de Atención al Inmigrante (CAI) con el objetivo de
prestar servicio y asesoramiento laboral, jurídico
y psicológico a los extranjeros que llegaban a Valladolid.
Durante su primer año de vida, este organismo –gestionado
por el Ayuntamiento y las asociaciones de ayuda a los inmigrantes– ha
permitido atender a 875 personas en el servicio de primera
acogida. De ellas, 631 eran hombres y 244 mujeres, con una
media de tres sesiones semanales, lo que se traduce en un
total de 2.647 servicios de asesoramiento en este ámbito.
La concejala de Bienestar Social del Ayuntamiento, Rosa Hernández,
ha valorado de forma «muy positiva» el primer
año de funcionamiento del CAI y reconoce que el papel
de colaboración de las asociaciones de extranjeros
y de ayuda a los inmigrantes de la capital ha sido fundamental
para encauzar este proyecto. «Uno de los aspectos más
relevantes es que no es un centro puramente administrativo,
sino que existe un nivel de contacto muy importante entre
los trabajadores y los usuarios. Todos se conocen por su nombre
y eso es fundamental para prestar una ayuda y un servicio
más directo. Además se trata de una atención
integral», añade Hernández.
Esta afirmación se sustenta en la variedad de aspectos
destacada en la memoria de actividades del CAI durante este
año. En este tiempo, el servicio de asesoría
jurídica ha atendido a 141 personas procedentes de
24 nacionalidades distintas en aspectos como trámites
de extranjería o cuestiones relacionadas con el derecho
laboral. Otras 187 personas (de ellas, 121 eran hombres) habían
participado hasta el 28 de diciembre en el programa de promoción
de empleo y asesoramiento para la búsqueda de trabajo.
Mediación
Hasta noviembre, 221 inmigrantes habían solicitado
información para conseguir una vivienda y desde el
CAI se tramitaron 336 mediaciones en el mercado, trescientas
con los propietarios del piso y 36 a través de promotoras
inmobiliarias. Además, en este tiempo el servicio de
interpretación y mediación ha prestado su ayuda
a 927 extranjeros (272 rumanos, 391 búlgaros y 264
árabes) con 250 salidas para acompañar y ayudar
a los usuarios en las cuestiones derivadas de consultas hospitalarias,
trámites en el Ayuntamiento, la Dirección General
de Tráfico o en Trabajo.
Cien casos se han derivado además a los Centros de
Acción Social para el seguimiento de sus necesidades.
«En el momento en el que se considera que la familia
está plenamente integrada, su atención social,
lógicamente, deja de producirse en el CAI y se realiza,
como a cualquier otra familia de la ciudad, a través
de los Centros de Acción Social», explica Rosa
Hernández.
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